Americanah
Chimamanda Ngozi Adichie
Mondadori
608 páginas

Leer “Americanah” de Chimamanda Ngozi Adichie ayuda al lector a entender el racismo que padecen muchos inmigrantes al salir de sus países para intentar construir un proyecto de vida en naciones en teoría más abiertas, tolerantes y con más oportunidades. La realidad, muchas veces, es otra.

Hablar de raza es hablar de discriminación y de poder. En el caso de Ifemelu y Obinze, los protagonistas de esta historia tienen que afrontar el racismo desde el momento que emigran de Nigeria, en parte por decisión personal y, en gran medida, porque la juventud nigeriana crece con la mentalidad de que la vida, la felicidad y el futuro se encuentran en otro lugar, por lo que viajan con la esperanza de un mejor porvenir. Pero, al llegar a la tierra deseada, se enfrentan a un sinnúmero de obstáculos, como las barreras para el acceso a la educación, las dificultades para conseguir un trabajo digno y las restricciones para viajar.

Es triste encontrar a lo largo de estas páginas el desasosiego y la soledad de la juventud por la incomprensión de la sociedad. Así mismo, es impactante que el pelo se haya convertido en una metáfora racial y que se sigan evidenciando microagresiones desde lo cotidiano hacia la población que tiene un diferente tono de piel.

Es así como, a través del recorrido de vida de Ifemelu y Obinze a lo largo de tres décadas, se conocen aspectos políticos, culturales y sociales de Nigeria, la importancia de la construcción de la identidad, las medidas discriminatorias en Inglaterra y Estados Unidos, la “superioridad” de los blancos sobre los negros, el tribalismo estadounidense, la esperanza que significó el triunfo de Barack Obama, el conflicto de volver o no al país de origen, la estigmatización de la población que emigra, la arrogancia de muchos retornados y el deseo permanente de que las circunstancias sean diferentes.

El racismo sigue más vigente que nunca, así traten de vendernos discursos incluyentes que distan de la realidad.

Aunque me gustó más “Medio sol amarillo”, éste sigue siendo un muy buen libro y vale la pena que lo lean.
¡Recomendado!

*Luz Angela Cagüeñas Rozo, politóloga e internacionalista @luzangelalectora 

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