Este “Fedegan” nacido en la Nacional fue objeto de una de las más de 100 denuncias anónimas de acoso sexual de estudiantes que se hicieron públicas gracias a la colectiva feminista Las Perras Histéricas (@LasPerras_histe).

Como estudiante, puedo decir que, dentro de la Universidad Nacional, muchas mujeres de los distintos estamentos de la comunidad universitaria han intentado denunciar y sacar al escarnio público a los innumerables acosadores que, en ese recinto de la sabiduría, se refugian. Muchos compañeros se han unido a la lucha y han entregado todo para que se reconozcan las condiciones de desigualdad social en que viven las mujeres de nuestra sociedad. Otros, sin embargo, solo han sido hipócritas.

Resalta por su depravación un grupo que su creador denominó Fedegan. Sí, como la Federación de Ganaderos, como si las mujeres fueran eso, ganado. Dicho creador es un reconocido líder y vocero estudiantil que fue o es miembro de la Organización Colombiana de Estudiantes (OCE) y de Polo Joven. Es decir, es o era un miembro reconocido de organizaciones que dicen tener, mantener y respetar un enfoque de género, como uno de sus pilares. No es la primera vez que miembros de organizaciones estudiantiles “de izquierda” se ven implicados en denuncias de acoso sexual hacia mujeres.

Este “Fedegan” nacido en la Nacional constituyó una de las más de 100 denuncias anónimas de acoso sexual de estudiantes de distintas universidades de Bogotá que se hicieron públicas gracias a la colectiva feminista Las Perras Histéricas (@LasPerras_histe).

Básicamente, se trataba de un grupo de WhatsApp que funcionó desde mediados de 2018 y en el que participaron activamente al menos 16 miembros de distintos pregrados. Allí se difundían sin ningún tipo de permiso y/o consentimiento imágenes de desnudos que algunas mujeres, en su autonomía, les enviaban a integrantes del grupo en quienes confiaban. Asimismo, usaban el grupo para acosar mujeres de toda la universidad, incluidas profesoras, y lo más grave, depravado y ruin es que incitaban al acoso y violación de estudiantes del colegio IPARM de la Universidad Nacional, específicamente de una niña de 12 años. Toda la información y participación de los miembros del grupo Fedegan de la Nacional se encuentra en la cuenta de Twitter de @rebelionngranja.

Escribir esto no es de ningún modo una novedad. La información ha circulado por las redes hace más de un mes, pero con esto busco darle visibilidad a un caso tan grave que debe sobrepasar las discusiones entre estudiantes para llegar a la opinión pública en general. Casos así no pueden seguir sucediendo ni en la Universidad Nacional, ni en otra universidad, ni en ningún lado.

Además, viene a reafirmar lo que en innumerables ocasiones se ha dicho: el acoso contra la mujer y las violencias basadas en género son, a todas luces, un problema estructural de la sociedad colombiana. Por ejemplo, es de no creer que en el recinto donde se debería defender la Constitución del país y los derechos de todos los ciudadanos colombianos – la honorable Corte Constitucional – , se hayan presentado al menos 240 casos de acoso, entre laboral y sexual.

Tampoco es fácil de creer que, en la que para muchos es la mejor universidad del país – la Nacional – , según la representación estudiantil, se estén investigando al menos 10 profesores por acoso sexual a estudiantes. Además, en el país, para el 18 de junio, se presentaron 110 feminicidios y, de ellos, 47 fueron durante el confinamiento, a lo que se suma, las 3.798 denuncias por violencia basada en género dentro de los hogares.

Contra todos estos problemas no han sido pocas las voces que se han levantado, pequeños grupos y grandes colectivas de estudiantes y miembros de la sociedad civil en general han dado propuestas, planeado soluciones e incentivado cambios de imaginarios. Pero, como se ve, nada ha cambiado. No seré yo quien proponga una solución, pero tampoco quien entorpezca el camino del cambio que están abriendo de a poco ese nutrido grupo de mujeres que cada vez crece más y más.

*Camilo Andrés Delgado Gómez, estudiante de ciencia política, Universidad Nacional de Colombia/sede Bogotá, @CamiloADelgadoG

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