El ingeniero Jesús Alberto Sepúlveda explica qué está pasando con la gasolina en Cúcuta.

Los meses de septiembre y octubre han sido tensos para los conductores de Cúcuta y su área metropolitana; largas filas en estaciones de servicio, desabastecimiento en algunas de ellas y oferta de combustible sin tasa subsidiada vienen generando molestias en la ciudadanía. Esta situación, según las autoridades, se presenta por varios motivos.

Primero, está el contrabando hacia Venezuela como resultado de la precariedad del sistema de hidrocarburos de la estatal petrolera venezolana (PDVSA) que derivó en un fenómeno de escasez de combustible nunca antes visto, convirtiendo a Cúcuta como centro de suministro para el Táchira y estados fronterizos venezolanos. Ciertos vehículos de matrícula venezolana que circulan en la frontera se convierten en minicisternas capaces de transportar hasta 80 galones de combustible por la modificación de sus tanques originales.

Se hace necesario corroborar el estatus legal de permanencia en Colombia de todos los vehículos de placa venezolana, si realizaron el proceso de internación y cuentan con los documentos que avalen su estado; de lo contrario, se está permitiendo su circulación de forma irregular, lo cual se presta para cometer acciones ilegales como el contrabando. El negocio para los contrabandistas es lucrativo, porque las estaciones venezolanas están autorizadas por el gobierno de Maduro a vender gasolina en dólares.
Cabe resaltar que la gasolina es considerada en la ciudad como un bien de primera necesidad y años atrás el tráfico ilícito de combustible se producía de Venezuela hacia Colombia. Hoy la realidad es otra y no se conocen medidas del gobierno para combatir este delito.

De acuerdo con el coronel de la Policía Metropolitana de Cúcuta, la institución tiene un grupo de comunicación destinado al monitoreo, control y verificación de estos vehículos con tanques alterados que estarían desarrollando este tipo de actividades ilícitas. Pero eso no es suficiente; las autoridades tienen que evitar que se siga suministrando combustible a estos delincuentes. Hay que actuar con prontitud.

Incluso la Asociación de Estaciones de Servicio de Norte de Santander (Asesnort) solicitó al Ministerio de Minas un canal fronterizo para satisfacer las necesidades de combustible del otro lado de la frontera, algo que, según la organización, ayudaría a combatir el contrabando. Sin embargo, no ha existido respuesta alguna a dicho requerimiento.

Otro de los destinos de la gasolina subsidiada de Cúcuta es el Catatumbo y es que los narcotraficantes necesitarían más y más del combustible para el funcionamiento de los laboratorios de procesamiento de alcaloides.

Por último, hay que analizar si, después de efectuar los controles anteriormente citados, la demanda interna, cercana a los 15 millones de galones, es suficiente o se debe replantear al gobierno aumentar el cupo que en la capital de Norte de Santander asciende a 11 millones.

Necesitamos medidas correctivas que ayuden a esclarecer lo que está sucediendo con el combustible en la frontera. Pasarán los días y veremos si alguien se pronuncia al respecto.

*Jesus Alberto Sepulveda Bermonth, ingeniero especialista en gerencia pública y de proyectos. Ex subsecretario de educación de Cúcuta. Ex subdirector del IMRD de Cúcuta. Excandidato al concejo de Cúcuta 2020

2 COMENTARIOS

  1. Hay que controlar no solo a los vehículos venezolanos, también a nuestros amigos taxistas, que tanquean y surten a los que la pasan para el otro lado.

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