Aclaraciones sobre las vacunas COVID-19

0
150

El argumento más poderoso para vacunarse es que quien se vacuna, no sólo se está protegiendo a sí mismo, también está protegiendo a su familia y amigos. 

Por fin está comenzando el proceso de vacunación en Colombia. Durante los últimos meses, se ha publicado en las redes sociales y los medios de comunicación tanta desinformación sobre el tema que el número de personas que dudan de la eficacia vacuna o tienen miedo sigue creciendo. Mi propósito es aclarar algunas de las dudas que más he oído y mostrar la importancia de las vacunas para acabar con la actual pandemia. 

¿Son eficientes?

La primera confusión que veo es con los reportajes de las diferentes eficacias de las diferentes vacunas que se han desarrollado (Moderna y Pfizer 95%, Johnson 68%, Sputnik 92%. Astrozeneca 62%). Muchos han asumido, incorrectamente, que esto significa que, si me pongo la vacuna de Pfizer, existe un 5% de posibilidades de que me enferme. Este porcentaje se refiere a cuántas personas que participaron en las pruebas – miles de ellas – se enfermaron, comparando a quienes recibieron la vacuna y quienes recibieron el placebo. Lo que el porcentaje nos está diciendo es una predicción, basado en meses de pruebas, de cuántas personas que se pongan la vacuna se podrán enfermar. 

Es muy importante recordar que el objetivo de una vacuna es entrenar al sistema inmunológico para evitar hospitalizaciones y muertes por coronavirus. TODAS las vacunas han sido 100% exitosas en prevenir hospitalizaciones y muertes. Por ejemplo, la vacuna de Johnson y Johnson tuvo la eficacia “más baja”, en gran parte porque las pruebas se hicieron en Sudáfrica y Brasil, donde se estaban desarrollando las nuevas cepas. Aun así, el gobierno de Sudáfrica será el primer país del mundo en aplicar esta vacuna, ya que es 100% eficiente en prevenir hospitalizaciones y muertes. 

¿Y mi ADN?

Algunas de las vacunas, como la de Moderna y Pfizer, están basadas en transmitir información a nuestro RNA, dándole instrucciones de crear proteínas del patógeno a nuestras células. Cuando la proteína es creada, obliga a nuestro sistema inmunológico a responder y lo prepara para futuros contagios.  Es importante tener en cuenta que el RNA, que es una copia del ADN, NO se queda en nuestro cuerpo y es eliminado después de pasar la información a las células. La información de la vacuna solo llega al RNA y nunca se acerca al núcleo de las células donde esta el ADN. Es decir, NO existe la posibilidad de que estas vacunas cambien nuestro ADN.  

¿Son seguras?

¿Pueden estas vacunas ser seguras si se desarrollaron en menos de un año? Primero, los científicos no comenzaron de la nada sino pudieron usar décadas de estudio sobre diferentes coronavirus, influenzas y otras vacunas. Segundo, gracias a miles de voluntarios, se pudieron hacer pruebas simultáneas a nivel global, logrando asegurar que las vacunas sean eficientes y seguras. 

Comparto esta ilustración que hice para La Cola de Rata sobre el tiempo de desarrollo de diferentes vacunas. La verdad es que somos unos afortunados de vivir en un momento donde los avances tecnológicos y la colaboración internacional permiten desarrollar una vacuna tan rápido. 

Tristemente durante los últimos años ha crecido un movimiento a nivel global que duda de las vacunas. Todas las ideas de este movimiento carecen de fundamento científico y existen varias publicaciones donde se explora el tema. Dudar de las vacunas es equivalente a negar el calentamiento global o pensar que la tierra es plana. 

La realidad es que las vacunas han transformado a la sociedad, permitiendo reducir radicalmente la mortalidad infantil, aumentar la expectativa de vida y mejorar la calidad de vida a nivel global. Por ejemplo, varios estudios calculan que las vacunas son responsables de una disminución entre el 92-99% en muertes prevenibles por enfermedades transmisibles.  Otro ejemplo, antes de la vacuna del sarampión, había una epidemia de esta enfermedad cada dos o tres años la cual mataba en promedio dos millones de personas anualmente. 

¿Cuándo debería vacunarme? ¿Y las variantes?

Apenas sea posible. Más personas vacunadas significan menos hospitalizaciones y menos muertes. Las personas que ya han tenido el coronavirus también deben vacunarse, ya que no es claro cuánto dura la inmunidad natural al virus después de un contagio (se estima ocho meses, posiblemente más). 

Existe una preocupación por las variantes. Primero, toca aclarar que las variantes hacen parte del comportamiento natural de los virus; entre más personas se contagien mas posibilidades existen de nuevas mutaciones. Yo sospecho que existen muchísimas mas variantes de las que se han reportado. Hasta el momento todas las vacunas han probado ser eficientes con las nuevas variantes. También aprovecho para clarificar que, por el momento, las nuevas variantes NO parecen ser más contagiosas que la cepa original. Por ejemplo, los casos en Sudáfrica en este momento ya volvieron a su nivel anterior al de la aparición de la variante B.1.351, lo cual sugiere que el incremento en casos fue por la evasión inmune y no porque sea más contagiosa. 

Sin embargo, la posibilidad de que se desarrollen nuevas variantes más contagiosas es real. Por eso, es muy importante vacunar muchas personas muy rápido para llegar a la inmunidad de rebaño. 

¿Y después de la vacuna?

Diferentes países han puesto en implementación diferentes planes de vacunación, unos con más éxito que otros. Sin embargo, es importante entender que el COVID-19 no va a desaparecer completamente con la vacunación masiva, al igual que la gripa española sigue en la sociedad 100 años después de su aparición todavía mutando y mucho menos mortal. En el corto plazo, aun quienes estén vacunados tendrán que seguir siguiendo los protocolos de bioseguridad como el uso de las máscaras. Recordemos el objetivo de la vacuna es evitar hospitalización y muertes y no estamos seguros de que alguien que esté vacunado deja de ser contagioso. 

La vacuna protege a la comunidad 

Mucho se ha hablado de la inmunidad de rebaño – la idea de que, cuando suficientes individuos son inmunes al virus, las posibilidades de contagio disminuyen. El argumento más poderoso para vacunarse es que quien se vacuna, no sólo se está protegiendo a sí mismo, también está protegiendo a su familia y amigos. 

Desde las primeras campañas de vacunación, han existido críticos que afirman que las vacunas son peligrosas e infectarán a los pacientes con el virus. Por ejemplo, existe una caricatura que muestra a las personas con vacas saliendo de sus extremidades después de ponerse la vacuna contra la viruela (referencia al origen de esta vacuna). A pesar de que la viruela fue erradicada, todavía existen teorías de conspiración contra las vacunas. La actual pandemia ha empeorado la calidad de vida de casi todos los humanos en el planeta, desde presiones económicas hasta la salud mental. La vacunación rápida y eficiente es nuestra mejor estrategia como sociedad para acabar con la pandemia. 

*Santiago Florez, antropólogo, magíster en educación ambiental y artista. Especializado en educación, sostenibilidad y temas culturales. @rflorezsantiago

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here