Sábado, Julio 4, 2020

Los murales de Bogotá: El mundo real está en la calle

El muro, aun siendo símbolo de división, frontera y privatización del espacio, es posibilidad. El...

La chaqueta

Esta mañana mi esposa volvió a la carga con el mismo asunto. No la culpo; volver recurrentemente sobre el mismo...

No dejaré a la comunidad sin información: periodista al ELN

Mientras que un par de “periodistas” se sacan los trapitos al sol ante los miles de colombianos que...

Más allá de las verdades, la Verdad

Como podría decir algún seguidor de Borges: “la vida de cada ser humano es igual a toda...

Democratizar la cultura: una oportunidad para corregir desigualdades

A diferencia de los países desarrollados, en Colombia los ingresos de las familias más pobres apenas pueden cubrir...

El paro nacional: cuatro futuros posibles

Para el establecimiento, es muy conveniente el argumento de que el paro es de todos: legitima la conversación nacional y...

Distrito Chocolate, el cacao y la paz

Distrito Chocolate se convirtió en la personificación de la esencia campesina, de la capacidad de resiliencia y del...

El dilema del prisionero y la ética pública

Un crimen. Cero pruebas. Dos compañeros sospechosos. Con los posibles delincuentes aislados en salas aparte, un hábil juez...

Una autocrítica para seguir en paro

Hay una falta de conexión real y directa con los promotores del paro, quienes nos representarían ante un...

Minga: carta a los radicales

LA FUERZA ES LA NEGACIÓN DE LA DEMOCRACIA Dada la parálisis que está afectando al...

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Voz venezolana: R2P

En los tiempos que corren, los venezolanos nos hemos familiarizado con esas siglas al punto que algunos, con...

“Nuestros niños”