Dado que guardamos las lágrimas para las masacres y no para las penas del Ubérrimo, la propuesta de la “Política Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2021-2030” nos ha dado risa.

La afición latinoamericana por los diminutivos arrastra más que solo hacer pequeña la realidad, como lo señala la filóloga Lola Pons, conteniendo fuertemente la intención de expresar cariño o el “escarnio más vil”. Ya ha escrito el ex Ministro Amilkar Acosta sobre el ‘tunelcito’ de la línea, uniéndose al coro de lamentos por tan absurdo atraco en el que las “vías 4G”, imitando la evolución en comunicaciones, se transforman, en manos de la corrupción de estos ‘gobiernitos’ que hemos elegido, en “vías 2G” para ir limitadamente de un lado a otro – literalmente de Cajamarca a Calarcá, unidireccionalmente – .

Ha presentado el pasado 1 de septiembre de 2020 el Subdirector General Sectorial del Departamento Nacional de Planeación -DNP -, Daniel Gómez Gaviria, la “propuesta” de “Política Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2021-2030” y, dado que guardamos las lágrimas para las masacres y no para las penas del Ubérrimo, nos ha dado risa.

Si se salta lo obvio de antecedentes y justificación, marco conceptual y diagnóstico, se llega a la carne de la definición de la política en la página 60 de este borrador para ser comentado por el público. Encontramos la absolutamente necesaria idea de “incrementar las vocaciones científicas en la población infantil y juvenil del país”, algo que, sin duda, aplaudimos… hasta que leemos, literalmente: “implementarán un programa nacional de educación científico-tecnológica en población infantil en el marco de la estrategia de innovación educativa, que contribuya al incremento de los puntajes nacionales en las pruebas Pisa en las áreas de ciencias y matemáticas y al aumento de la cobertura de los programas para el fomento de las vocaciones de CTI”.

No hay ministra de ciencia y tecnología o ministra de educación que llore por los niños de este país, cuya única finalidad, en la política que ha de impulsar a esta nación al futuro, sea la de sacar buenas notas en un examen internacional estandarizado para que, en cocteles y banquetes con los amigos de la OCDE, no se ruboricen ministros, presidente y cuerpo diplomático porque sacamos malas notas. Qué pobreza de futuro nos espera.

Si ustedes deciden gastar su tiempo en cosas mejores que revisar la babosada de documento, salten al siguiente párrafo en el que formalizan el reconocimiento de semilleros de investigación y aumentan matrículas en carreras STEM. Claro está, revisamos el documento para ver cómo es que va a aumentar la oferta en estas carreras – nudo del problema – , la calidad de los mismos – son las más demandantes de recursos, laboratorios – , y la empleabilidad – una sociedad del conocimiento – , y lo que se encuentra es… nada. Según el DNP, Mineducación y Minciencias, el problema es que no hay “demanda” de estas carreras. Bueno, ellos son los expertos. Entonces, aceptemos que ése es el problema, así que la pregunta es ¿cómo se va a financiar a los estudiantes? No lo encontramos, pero sí se planea “una estrategia de orientación socio-ocupacional en educación técnica y profesional en áreas STEM”, es decir, ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (p. 61). Ya ven por qué me reía: en este gobierno, cuando se andan de bromas o para hacer el ridículo van en grande.

En fin, el siguiente paso dentro de nuestro plan para dar el ‘zarpacito’ del milenio es “aumentar el capital humano en I+D+i y con formación de alto nivel” y vamos a hacer un estudio para ver cómo hacerlo. Es decir, el propio gobierno reconoce que las primeras 60 páginas del documento Conpes las podemos obviar. Luego, se proponen conseguirnos empleo a los doctores y también a los muchachos del SENA, básicamente con incentivos para que las empresas reciban plata si nos contratan y no buscando una economía basada en el conocimiento.

Iba en esas cuando me di cuenta que tenía mejores cosas que hacer con mi tiempo, así que solo revisé este aspecto de la formación que pensamos para el ‘paisito’ que soñamos. Si alguien se anima, que nos cuente para qué amigos del gobierno están escribiendo este documento, porque, por encima, vi que están buscando cómo repartir más dinero a empresas y universidades – pleonasmo – que solo rentan de la mal llamada política de ciencia, tecnología e innovación.Tal vez Kalmanovitz ya nos respondió.

*David Camargo, docente asociado Universidad Antonio Nariño, científico analista de datos, asesor en políticas públicas con doctorado en el área de reconstrucción centrado en consecuencias de la guerra sobre la propiedad de la tierra.

1 COMENTARIO

  1. David: No te sorprendas… este gobierno está infestado de “mercaderes” en todas y cada una de las esferas del poder. La mejor inversión del tiempo debe enfocarse en cuidar a los jóvenes de ser asesinados, para ellos vienen tiempos de Horror, que ya Han iniciado, al parecer. Después de eso, sí pensemos en otros temas importantes.

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