Conferencia de donantes

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Se celebró en Canadá este pasado jueves la conferencia de donantes para atender a los refugiados y migrantes venezolanos, recaudando en la misma casi mil millones de dólares por donación y menos de seiscientos millones en créditos. Respecto de ella la gestión del señor Maduro en Caracas afirmó que era solamente algo mediático.

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Lo cierto es que más de cinco millones de venezolanos fuera del país se encuentran. Buena parte de quienes han salido estos dos últimos años lo ha hecho porque desde el 2018 a la fecha la inflación interna alcanzó la escandalosa cifra de 30.553.208,50% en ese período según lo afirmó vía twitter el economista venezolano @jesuscasique1. Salvo lo ocurrido con el Consejo Nacional Electoral – aún discutido por una parte del país – y la liberación de algunos presos políticos, a la fecha no se han materializado mayores señales de distensión política que faciliten la recuperación interna y, finalmente, respecto de la propia conferencia, en comparación con los recursos que con cargo a la migración siria se han recibido de los donantes, la cifra para la migración venezolana es mucho menor a la que a aquella ha correspondido, lo que debe llamarnos a la reflexión.

La población que sale de Siria lo hace porque allí hay un conflicto armado que impide la convivencia interna, uno donde el riesgo de morir es diario producto de los enfrentamientos, a pesar de lo cual su presidente se mantiene incólume en el poder al punto de haber sido reelecto hace menos de dos meses según lo anunciaron medios internacionales. Aquella, sin duda, es la diferencia entre ellos y nosotros, lo cual se hace patente en los recursos que a cada una el mundo dispuesto a hacerlo le asigna.

Da la impresión que quienes observan el caso venezolano consideran que no tenemos un problema político, que buena parte del mismo tan solo es de carácter económico por lo que no están tan pendientes de la Corte Penal Internacional como lo estamos nosotros y de allí que, a su juicio, no requerimos de tanta asistencia como la que le asignan a la otra crisis referida. Es una diferencia de percepción importante y repito, digna de analizar.

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La conclusión entonces pareciere obvia: debemos adelantar nosotros los venezolanos, internamente y aún en el exterior, todos los esfuerzos requeridos para revertir la situación que nos ocupa. El país podrá seguir vaciándose; podremos ir a otros destinos pero la ayuda que recibiremos será menor y agrego, dado lo que observo en Colombia respecto del cambio que pagamos por los bolívares que se envían, también lo serán los recursos que internamente via remesa cada familia venezolana recibirá de quienes afuera se encuentran, visto que cada vez se requieren más pesos como contraprestación del bolívar que allá llegará.

Si la comunidad internacional termina acostumbrándose a lo que nos ocurre, la posibilidad de recuperar la normalidad interna se dificultará aún más. Ante ello, debemos actuar.

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*Gonzalo Oliveros Navarro, Magistrado del Tribunal Supremo de Justicia. @barraplural

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