El Grupo de Lima: al borde del agotamiento

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El cerco diplomático a Venezuela sí sirvió. Pero también en política se aplica la ley de los beneficios decrecientes. ¿De qué servirá conseguir más y más reconocimientos para Juan Guaidó? El régimen respaldado por Rusia, China, Cuba y Turquía se resiste a la derrota y todavía sobrevive ante el impacto de las sanciones y el aislamiento creciente.

Hoy el fracaso del levantamiento militar del 30 de abril, la solicitud de ingreso de Venezuela en el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, los renovados llamados a la negociación y los esbozos de fractura en la oposición, no solo dan cuenta del agotamiento de Grupo de Lima, sino también auguran una pérdida de tracción colombiana. Éstas son las señales.

  1. La Declaración del Grupo de Lima del 3 de mayo bordea en una confesión del fracaso

Desde agosto de 2017, cuando se configuró el Grupo de Lima con 12 países – Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México (hoy retirado), Panamá, Paraguay y Perú – a los cuales luego se unirían Guyana, Santa Lucía y la Venezuela de Guaidó – , se han emitido doce declaraciones. Como las anteriores, la última declaración “reafirma” su respaldo al pueblo venezolano, “condena” al régimen de Maduro y “exige” el respeto de los derechos fundamentales.

Al moldear realidades, los discursos enmarcan acciones y la repetición no hace daño cuando se trata de caracterizar una situación. Pero el problema está en que el Grupo de Lima parece haberse quedado sin ideas. Tan poco tiene para decir que hasta la organización de un seminario sobre transiciones democráticas encontró su espacio en el texto.

Eso sí: los gobiernos no pierden el optimismo. Se pronuncian “ante el inicio de la fase decisiva del proceso de recuperación democrática y cese de la usurpación”.

El llamado al levantamiento militar aparece por primera vez en la declaración de febrero de 2019 y, al fracasar este 30 de abril, el Grupo de Lima es consciente de que, por ahora, perdió su gran apuesta, aun cuando sigue “instando” a los militares a cumplir su mandato constitucional. La Operación Libertad mostró que las fuerzas militares sí están fracturadas, con varios de sus altos mandos dispuestos a traicionar a Nicolás Maduro. Pero también los expuso. Basta leer las palabras de John Bolton, asesor de seguridad nacional de Donald Trump, para Vladimir Padrino, ministro de defensa.

Una pronta repetición de esta experiencia parece poco probable. No debe sorprender, entonces, que se vuelva a poner sobre la mesa el diálogo con Maduro. De ahí que la declaración del 3 de mayo convoque a una reunión del Grupo de Lima con el Grupo de Contacto Internacional, conformado por España, Francia, Alemania, Italia, Portugal, Suecia, Países Bajos, Reino Unido, Ecuador, Costa Rica, Uruguay y Bolivia, que se reunió de este 6 de mayo en San José de Costa Rica para evaluar los últimos desarrollos. Éste se había apartado de la línea dura del Grupo de Lima. Nótese que Costa Rica pertenece a ambos grupos aun si, en ocasiones, los pronunciamientos de uno han ido en contravía de los del otro.

Desde enero de 2019, quizás a consecuencia del liderazgo colombiano, el lenguaje se venía endureciendo con la introducción de términos como la usurpación y la dictadura. En la declaración del 15 de abril pasado, los países habían cerrado la puerta a la negociación, con afirmaciones como “el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro ha demostrado no tener voluntad de diálogo y por ello exigen el cese inmediato de la usurpación.” El rechazo a la conversación se venía haciendo manifiesto con las repetidas referencias a la denuncia de Maduro ante la Corte Penal Internacional y luego la calificación de la negación de la entrada de ayuda el 23 de febrero como crimen de lesa humanidad.

En la última declaración, no obstante, hasta decidieron recurrir a Cuba. (“Deciden hacer las gestiones necesarias para que Cuba participe en la búsqueda de la solución a la crisis en Venezuela.”)

2. La oposición comienza a mostrar fracturas en torno a la intervención y el papel del chavismo en la transición

La solicitud de ingreso al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca – TIAR – de 1947 muestra que Guaidó y su entorno no han descartado la posibilidad de solicitar el uso de la fuerza. En 2013, Venezuela había abandonado el TIAR, como también lo hicieron México, Cuba, Nicaragua, Bolivia y Ecuador. Se trata de un pacto de ayuda mutua del estilo “un ataque contra uno constituye un ataque contra todos”.

El TIAR había pasado al olvido durante la Guerra Fría hasta que Estados Unidos lo revivió post-ataques del 2001 y un ingreso de Venezuela le podría servir a Estados Unidos para dar al uso de la fuerza un paraguas de legalidad sin necesidad de pasar por el Consejo de Seguridad de la ONU, donde la acción militar quedaría bloqueada por el veto de Rusia y China.

El Grupo de Lima ha mantenido su discurso de la solución pacífica y, en su seno, existe el temor de algunos países como Canadá, por ejemplo, de que unos miembros se dejen arrastrar por Estados Unidos hacia la opción de la fuerza.

La Casa Blanca no parece dispuesta a avanzar en lo militar. El mismo Trump dijo que John Bolton lo quiere llevar a una guerra. (https://www.washingtonpost.com/politics/a-frustrated-trump-questions-his-administrations-venezuela-strategy/2019/05/08/ad51561a-71a7-11e9-9f06-5fc2ee80027a_story.html?utm_term=.e2e16e7ca934)

Pero lo cierto es que, cuanto más se demore la transición, más ruido habrá en torno a la intervención. El régimen se siente fortalecido luego del 30 de abril, al menos como para detener al vicepresidente de la Asamblea Nacional, si bien todavía no se ha atrevido a actuar contra Juan Guaidó. Y, si éste pide la acción militar, pondrá a Estados Unidos en un aprieto.

Guaidó ha logrado mantener unificado a una oposición fragmentada y díscola. Él no descarta ni el uso de la fuerza, ni el diálogo. Pero algunos de sus aliados han expresado su apoyo a la intervención como recurso inmediato mediante una invocación del artículo 187 de la Constitución, mientras niegan la posibilidad de contar con presencia de personas cercanas a Maduro en un gobierno de transición, algo que Guaidó parece dispuesto a considerar.


Y otros, como Julio Borges, embajador de Guaidó ante el Grupo de Lima, no se muestran satisfechos con la apertura al diálogo.

Si el Grupo de Contacto Internacional logra abrir la puerta a la negociación, Colombia, casi con seguridad, quedará marginada. Al mismo tiempo, corre el riesgo de quedar atrapada entre un Estados Unidos inclinado a mantener una amenaza creíble del uso de la fuerza y una América Latina que se ve obligada a rechazarla. Así las cosas, el liderazgo colombiano puede haber sido de corta duración.


Esta fue la Declaración del Grupo de Lima del 3 de mayo de 2019.

Los Gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Venezuela ante el inicio de la fase decisiva del proceso de recuperación democrática y cese de la usurpación

1) Reafirman su pleno respaldo a las acciones emprendidas durante los últimos días por el pueblo venezolano bajo el liderazgo del Presidente Encargado Juan Guaidó para restablecer el Estado de derecho en la República Bolivariana de Venezuela, de manera pacífica y en respeto al orden constitucional, y lo alientan a perseverar en este esfuerzo;

2) Condenan enérgicamente la represión del régimen ilegítimo y dictatorial de Nicolás Maduro que nuevamente ha causado muertos y centenares de heridos y detenidos, deploran la designación de Gustavo González López al frente del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), quien simboliza la sistemática violación de los derechos humanos perpetrada por dicho régimen, que se suma a los presuntos crímenes de lesa humanidad puestos a consideración de la Fiscal de la Corte Penal Internacional;

3) Exigen el pleno respeto a la vida, la integridad y la libertad de todos los venezolanos, del Presidente Encargado Juan Guaidó y de los líderes de las fuerzas políticas democráticas, así como el restablecimiento de los derechos políticos y constitucionales del Vicepresidente de la Asamblea Nacional (AN) Edgar Zambrano y de todos los miembros dicha Asamblea, además de la liberación inmediata de los presos políticos.

4) Instan a los miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana a cumplir con su mandato constitucional al servicio de su Nación y a los miembros del Tribunal Supremo de Justicia a cesar su soporte cómplice al régimen ilegítimo;

5) Acuerdan proponer al Grupo de Contacto Internacional una urgente reunión de representantes de ambos grupos para buscar la convergencia en el propósito común de lograr el retorno a la democracia en Venezuela, e invitan a otros miembros de la comunidad internacional, comprometidos con ese propósito, a sumar esfuerzos para alcanzar este objetivo.

6) Expresan su beneplácito por la convocatoria a la Conferencia Internacional por la Democracia en Venezuela, en Lima, en el mes de julio, con la participación de todos los Estados que respaldan la recuperación democrática en ese país.

7) Resaltan la realización, en Chile, en el mes de junio, del seminario sobre transiciones democráticas con participación de líderes demócratas venezolanos.
8) Instan a la comunidad internacional, al sistema de las Naciones Unidas y a su Secretario General a tomar medidas inequívocas de protección encaminadas a paliar las consecuencias de la crisis humanitaria que vienen sufriendo los venezolanos, responsabilidad exclusiva del régimen ilegitimo de Nicolás Maduro.

9) Exhortan a la comunidad internacional y al sistema de Naciones Unidas a incrementar la cooperación a los países de acogida para atender el éxodo masivo de venezolanos;

10) Reiteran su llamado a Rusia, Turquía y a todos aquellos países que aún apoyan al régimen ilegitimo de Nicolás Maduro a favorecer el proceso de transición democrática.

11) Deciden hacer las gestiones necesarias para que Cuba participe en la búsqueda de la solución a la crisis en Venezuela.

12) Deciden cooperar con los mecanismos internacionales para la lucha contra la corrupción, el narcotráfico, el lavado de dinero y otros delitos para combatir la comisión de este tipo de crímenes por parte de miembros del régimen ilegítimo de Nicolás Maduro, sus familiares y testaferros;

13) Rechazan la amenaza que representa la protección del régimen ilegitimo de Nicolás Maduro a grupos terroristas que operan en el territorio de Colombia, cualquier intento de desestabilización de la institucionalidad colombiana, de atentado contra la vida e integridad del Presidente Ivan Duque y menoscabo de la seguridad regional;

14) Deciden continuar en sesión permanente y realizar la próxima reunión en la ciudad de Guatemala;

15) Alientan al pueblo venezolano a perseverar en la lucha por recuperar la democracia y reconocen la valentía y patriotismo de los miembros de las Fuerzas Armadas que lo han apoyado en esta etapa decisiva.

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