El gobierno demora solución al paro

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Sacado de La Otra Cara

El gobierno le apuesta a que las cosas en el país empeoren para que el uribismo pueda sacar alguna partida o alguna ventaja política.

Sacado de La Otra Cara

Más de un mes cumple el paro nacional que fue convocado por diversas fuerzas sociales del país para buscar transformaciones de fondo y dar un viraje en las políticas públicas, como también la derogatoria de reformas como la tributaria y la sanitaria, ambas tan nocivas para los grandes intereses nacionales.

Sin duda, han sido triunfos importantes los que han logrado las grandes movilizaciones, que de paso lograron la renuncia del tristemente recordado Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla, impulsor de la reforma tributaria que fue el detonante del paro nacional.

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Los colombianos nos cansamos de la corrupción que le roba a las arcas públicas más de 50 billones de pesos anuales, de la desigualdad social tan marcada, del desempleo, de la falta de oportunidades y acceso a la educación superior de nuestros jóvenes; nos cansamos del exterminio que viven los líderes sociales, indígenas, defensores de Derechos Humanos, de restitución de tierras, excombatientes, sindicalistas, estudiantes y en fin, de todo aquel que alce su voz contra el mal gobierno; nos cansamos también de que no se haya consolidado la paz en los territorios y a cambio lo que se plantea es hacer trizas los acuerdos de paz, para seguir apostándole al negocio de la guerra, que beneficia a unos pocos que gozan con el dolor ajeno. Colombia, también se levanta, para que cese la opresión y la violación de Derechos Humanos por parte de la Fuerza Pública, que ha sido evidente en las distintas ciudades y regiones donde ha habido movilizaciones.

Los colombianos nos cansamos también de la falta de eficacia del gobierno, de la debilidad institucional para combatir el contrabando, la evasión, de la pobreza que ya casi bordea el 50% de la población sumida en ese penoso flagelo social. Protestamos por el abuso en las tarifas de los peajes, mientras las vías nacionales no son las mejores, también por la aguda situación que vive nuestro agro colombiano, debido a las importaciones que tienen en crisis a la gran ruralidad, por los tratados de libre comercio que firmó Colombia con naciones poderosas, quedando en desventaja muchos sectores de la producción nacional.

Después de cuatro semanas del estallido social y de las protestas que vive Colombia, el gobierno ha sido indolente, no ha prestado mayor atención para ofrecer soluciones de fondo, ha demorado las discusiones con el Comité Nacional del Paro para permitir un acuerdo que levante los bloqueos y las movilizaciones.

Parece que es una conducta que se repite: ¿recuerdan ustedes cuando el gobierno no atendió a los indígenas hace año y medio en Popayán, no atendió el paro del 21 de noviembre de 2019, tampoco recibió a los indígenas que se desplazaron a Bogotá? Ha demorado un mes el diálogo con los voceros del paro y, cuando tenía todo firmado porque había un preacuerdo para firmarlo y levantar, el gobierno le puso peros y cambió de vocero, nombró a un vocero que ya había renunciado, es decir, que sigue despreciando el diálogo serio y acude a maniobras dilatorias, jugándole a que las cosas en el país empeoren, para que el partido de gobierno, el uribismo, pueda sacar alguna partida o alguna ventaja política.

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¡El gobierno debe negociar ya! con seriedad con los voceros del Comité Nacional del paro. Hay un enorme sufrimiento ciudadano y una pésima respuesta del gobierno Duque. Así no son las cosas y, mientras tanto, el país sigue sumido en una profunda crisis social y económica nunca antes vista.

Las pérdidas ya superan los 12 billones de pesos, las empresas acuden a despidos masivos, las ciudades tienen escasez de combustibles, gas, medicamentos y alimentos, pero el gobierno prefiere seguir sometiendo a los colombianos que a adelantar una negociación.

Ojalá reaccionen y más temprano que tarde, atiendan el clamor nacional. No podemos seguir en esta situación de caos social, de anarquía. Defendemos y apoyamos la protesta pacífica, pero también condenamos el vandalismo venga de donde venga.

Esperamos que Colombia supere cuanto antes esta oscura noche y volvamos a ser esa nación viable, entusiasta, respetuosa de los derechos humanos y libre.

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*Guillermo García Realpe, Senador, @GGarciaRealpe

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