El sistema penal acusatorio de los presuntos culpables

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Presunto es algo que se considera real o verdadero sin la seguridad de que lo sea.

La presunción de inocencia es una garantía reconocida en el ordenamiento jurídico colombiano. La Constitución Política, la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Código de Procedimiento Penal establecen que el acusado se presume inocente hasta que no se establezca, después de un proceso judicial regido por las garantías debidas, que es culpable.

Dicho de otra manera: todo acusado es un presunto inocente, así parezca todo lo contrario y así la Fiscalía General lo presente en medios como todo lo contrario: «Cae el presunto responsable de…»; «Fue capturado el presunto homicida de…». Sin una sentencia judicial un capturado solo es alguien que tiene en su contra la sospecha, no la presunción, de haber cometido un delito.

En el sistema penal acusatorio, la parte acusatoria la Fiscalía debe desvirtuar la presunción de inocencia del acusado, que no es lo mismo que presumir culpable al acusado. Sin embargo, los programas metodológicos de la Fiscalía parten de una hipótesis presuntiva: «Alguien llámese A.A, B.B o C.C. cometió un delito». El resto de la investigación criminal tiene como propósito reunir todo el material probatorio que demuestre que A.A, B.B o C.C. cometió tal delito.

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El sistema penal acusatorio de los presuntos culpables es efectista y deductivo. Es efectista porque su reconocimiento en la opinión pública depende de la habilidad de imputar cargos y dictar medidas de aseguramiento contra personas concretas en el menor tiempo posible, es decir, de encontrar rápido algún presunto culpable; es deductivo porque toda la validez del proceso investigativo, incluyendo la conclusión sobre la responsabilidad penal, depende de la validez de las premisas y, en particular, de la validez de la hipótesis inicial.

Si la hipótesis inicial es correcta y la labor investigativa de la Fiscalía es adecuada, la condena es inevitable y la justicia una certeza. Sin embargo, si la hipótesis criminal presuntiva es incorrecta, la parte acusatoria puede gastar inútilmente años y recursos para reunir el material probatorio que, si la investigación se hace rigurosa y honestamente, demostrará que el imputado no era el responsable de ningún delito, que no era el responsable de ese delito o que no era el único responsable de ese delito.

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El sistema penal acusatorio de los presuntos culpables es sinónimo de audiencias represadas y suspendidas, de millones de noticias criminales archivadas, de errores infantiles en la recolección de evidencias, de escritos de acusación mal hechos, de prescripciones por vencimiento de términos, de delincuentes en la calle, de privaciones abusivas e innecesarias de la libertad, de hacinamiento carcelario, de manipulación e intimidación de testigos, de persecución de opositores políticos, de afanes mediáticos. El sistema penal acusatorio de los presuntos culpables es sinónimo de congestión judicial, de impunidad y de injusticia.

Mucho han propuesto los sabios para reformar la justicia, y en particular la Fiscalía, y librarla de sus pecados. Más allá de las complejidades jurídicas y administrativas, si se quiere dar vida al sistema penal ágil y garantista que hace treinta años tuvieron en mente los constituyentes, el sistema penal acusatorio debería adoptar un enfoque epistemológico abductivo, en el que la hipótesis criminal se establezca en una etapa avanzada de la investigación criminal, y no al comienzo, cuando apenas hay sospechas e incertidumbre.

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Paradójicamente, la mejor y más honesta opción de reforma del sistema penal colombiano es reconocer que la verdad procesal es conjetural, incompleta, difusa, y que es mejor esclarecer los hechos y luego imputar a los responsables que imputar a prisa presuntos culpables sin que nunca se esclarezcan los hechos.

*Daniel Poveda Quintero, economista. Ha sido profesor universitario y asesor en el Ministerio de Defensa Nacional. Consultor asociado en Teknidata Consultores, y forma parte del movimiento Defendamos la Paz.

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