Al iniciarel 2020, ya van más de 15 líderes asesinados. Nuestro país sigue en esa costumbre de tener materia prima para muchos titulares por lo cual he pensado en realizar un glosario de nuestra realidad y usar esa herramienta propia de libros y textos para colocar las palabras o frases que se han vuelto comunes para nosotros.

Veamos, la palabra muerte se instauró en nuestro léxico, en nuestro ADN, y en nuestra existencia, como un hongo en un bosque. Ya ni nos alertamos, ya es normal, y para algunos, bello, ver tal hongo en el horizonte. Ahora que dicha palabra vaya acompañada de la frase líder social es algo más deportivo en la mente de las autoridades. ¿Quién los mata?, la respuesta oficial – si es que eso es una respuesta – es que son hechos aislados y, por ende, no hay sistematicidad (https://bit.ly/3a59VO5). Parece que una de las características para ser líder social en Colombia es tener líos de faldas y mil dramas más. Sí, al parecer, los matan por problemas de su ser, no por sus denuncias y luchas, sino por ser humanos y tener dramas. Con pocos días en el 2020, ya han caído líderes.

Luego, aparecen más palabras y frases – incursión paramilitar – . Pero,  ¿luego no era que ya no existían? El expresidente Uribe dice cada vez que lo critican y le dan el micrófono que en su gobierno se desmontó el paramilitarismo. Al fin, ¿lo desmontó o no? O, ¿vamos a jugar con las denominaciones lingüísticas, como le escuché a un militar, para decir que son grupos armados criminales. Pero venga, ¿acaso los paramilitares no son eso? O, ¿vamos a ser más cínicos, como algunas autoridades en Bojayá, que salen a poner pecho, diciendo que fueron al territorio y que todos debemos estar tranquilos porque no hay 300 hombres armados como se denunció sino tan solo 100?  Así salió en esas pantallas macabras un general a decirlo. El chiste se cuenta solo. Perdón, no debería ser un chiste, pero, en nuestra realidad, la lógica lo hace así.

Reclutamiento de jóvenes: otra frase; este glosario es tenebroso, a lo Poe, pero para algunos lectores ya es sensual la narrativa; más de lo mismo en las pantallas otra vez. Hasta sacerdotes de la iglesia católica denuncian en las regiones. Parece que los ojos de Dios están abiertos. Algunos twitteros y pseudo académicos comentan que los bombardeos de menores son legítimos y no un crimen. Miembros del gobierno o afines a ellos, repiten, las gloriosas fuerzas armadas no son las culpables; son los que reclutan los verdaderos responsables. ¿Por qué un niño o joven, según la edad, acepta tomar un fusil en unos casos? ¿Por qué a un niño o joven lo reclutan a la fuerza en otros? Sencillo, porque el Estado no estaba para evitarlo, porque el Estado no está haciendo que la Constitución se cumpla. Los menores de edad en Colombia son sujetos de especial protección y, por tanto, la obligación del Estado hacia ellos está de primeras.  A los niños y jóvenes que van a la guerra los pueden reclutar los criminales, pero el Estado y los muchos gobiernos que han estado hasta el momento lo permiten y lavan la responsabilidad en un río lleno de moral y falsos mantras.

Crisis climática: erróneamente llamada cambio climático en algunos escenarios. El clima no cambia porque sí; el medio ambiente lo estamos afectando los humanos y es una crisis. Mientras nuestro país está entre los que tienen gran posibilidad de que lo golpee este escenario, nuestro gobierno, ése que les dijo a sus electores que no habría fracking, anuncia que sí lo habrá. Todos en calma. La mentira en campaña es pasable para la mayoría y, en últimas, en nuestro país, una campaña electoral es como un concurso de reinas: no es la que sea más bella en realidad, sino la que más lo parezca. Mientras, son entrevistados para que se muestren bellos, por ejemplo, ¿cuánto calza el expresidente Uribe?, ¿cuántos pares de crocs tiene el mentado Uribe? Cierto, el mismo “periodista” que formuló esas preguntas hoy es contratado por el gobierno que ayudó a elegir para solucionar la crisis de este gobierno. ¿Sí están viendo como es el reinado?

Desigualdad: la raíz de todos nuestros problemas, el tema que nos persigue desde nuestra génesis como sociedad. Un paro se lleva a cabo en la actualidad y, dentro de todo, está el sueño de una sociedad más justa. Mientras tanto, no es una noticia nueva saber que, bajo este gobierno y más gobiernos de línea conservadora, este tema vital no tendrá un gran avance. Los pobres y miserables seguirán así hasta nuevo aviso.

Cultivos afectados: las heladas o los incendios no son culpa del gobierno y éste es un titular normal de estas fechas de enero. Los cultivos se afectan y los campesinos – ese grupo poblacional que se va reduciendo año tras año – nuevamente deberán hacer frente la pérdida de sus cultivos. El gobierno copiará la receta y la foto es la de algún funcionario diciendo que habrá ayudas del Banco Agrario, subsidios y préstamos. El Dios dinero baja de su trono para crear deuda y sacar sonrisas a corto plazo. En los siguientes años, nuevamente revivirá y quién sabe qué más vendrá con la crisis climática.

Chuzadas: lo que algunos sospechábamos que estuviera sucediendo… recursos públicos usados para romper ilegalmente el derecho a la intimidad de personas relevantes por su cargo, oficio o función. A lo Hollywood, no hay límite para la organización detrás de esto. En el pasado, cuando sucedió lo mismo, no hubo responsables de nombre mayor; siempre llevan los del medio y las cabezas no caen. La verdad en este episodio posiblemente no saldrá, o no habrá verdad hasta que no se diga quién es la persona o personas que recibían la información.

Depresión: esa enfermedad que nos hace sentir débiles y miserables. Nos dicen que es la enfermedad de este siglo; no tiene límite en edad, en raza, en posición social. Es como un virus y nos puede atacar a todos, si es que ya no lo hizo o lo está haciendo en este momento. La frase de Fajardo sale como receta natural que sirve para este drama: se puede. Es lo que te dicen cuando la sufres. Mal consejo y mal eslogan. Nuestra sociedad ha desatado monstruos tan fuertes, que ahora pueden romper lo que creíamos era impenetrable: nuestro espíritu. Ahora es en masa. Nuestra sociedad también está deprimida. No soy psicólogo, no conozco la receta. Creo que ellos tampoco la saben. Creo que es un ejercicio de todos y por todos.

Pd. Hablar duro, con voz fuerte y muecas firmes: eso es lo que han hecho, hacen y harán los gobiernos cada vez que se pongan en duda sus políticas frente a estos temas. Tratan de convencer de que se hizo lo que no se hizo con la autoridad del lenguaje. Más de lo mismo. Pero ya no somos tan incautos. Tendrán que cambiar la estrategia.

Este glosario trae una pregunta: ¿cuál es nuestro futuro? La respuesta puede dar depresión. 

* José Luis Bohórquez, abogado.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here