Integración migratoria

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Sacado de Tolipaz

Para que el proceso de incorporación de la población venezolana a Colombia sea exitoso, es fundamental que todos los que trabajan en esa área estén debidamente integrados, tal como lo haría un equipo que pretenda construir el mejor sistema migratorio del siglo 21, que es el objetivo que le hemos planteado a Colombia.

Sacado de Tolipaz

La circunstancia de que instituciones muy calificadas actúen individualmente dificultará que ese objetivo pueda lograrse.

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Tan importante es la gestión que ejecutan las autoridades nacionales –por ser ellas sin duda alguna las que deben diseñar las políticas públicas aplicables en el país a la migración- como la conexión de las mismas con los entes departamentales y locales que corresponden pues, a la larga, en cada ciudad del país hay un migrante que atender y más si se trata de aquellas en las cuáles se encuentra el mayor número de estos.

A eso se suma por supuesto la necesaria presencia económica de los donantes quienes, con sus recursos coadyuvan a que la labor tenga posibilidad de éxito, pero, para que el trabajo a realizar sea plenamente exitoso, es menester incorporar plenamente a las organizaciones de venezolanos que comparten su tiempo en la atención de sus compatriotas, tanto desde el punto de vista humanitario como legal.

Ciertamente, en esta última área, aparte de ellas, hay organizaciones internacionales que a esa atención se dedican – cosa que en lo personal los venezolanos reconocemos -, pero es menester señalar que la circunstancia de que en Colombia actúe un variado grupo de organizaciones integradas en buena parte por venezolanos que, con su gestión están contribuyendo a la incorporación de nuestros compatriotas en el país, no solo debe ser reconocida sino que, adicionalmente, debe ser plenamente aprovechada.

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Esos venezolanos que, en Barranquilla, Bogotá, Cali, Cartagena, Cúcuta, Medellín, Santa Marta o Riohacha – por solo citar esas ciudades colombianas – dedican tiempo y esfuerzo a acompañar a sus coterráneos en la situación en la cual se encuentran constituyen sin ninguna duda una herramienta para la migración que no puede ser desperdiciada y que las instituciones más cercanas a los habitantes de cada ciudad deberían tratar de incorporar, con mayor interés a su gestión, pues sin duda la circunstancia de compartir con el migrante nacionalidad, léxico y costumbres, facilitaran la incorporación de éstos al país en el cual decidieron radicarse.

Seguramente alguno pensará que eso se está haciendo y probablemente es así pero también es cierto que las cosas siempre pueden hacerse mejor y, si ello es posible, lo conducente es poner, en léxico muy venezolano, manos a la obra, pues seguro estoy que, de parte de quienes compartimos con los migrantes las características señaladas, muy dispuestos estamos a ello.

Ruego a quienes me leen que no se interpreten estas líneas como una queja pues las mismas no tienen ese objetivo. Son tan solo una respetuosa observación de quien cree que las cosas que hacemos siempre pueden mejorar.

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*Gonzalo Oliveros Navarro, Magistrado del Tribunal Supremo de Justicia. @barraplural

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