La biblioteca de El Ojo Nuclear

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Mil de fiebre – La puerta que no quise abrir – Como polvo en el viento

Dejo dos libros voluminosos y una antología en la Biblioteca de El Ojo Nuclear para La Línea del Medio. El primero es una novela febril y extravagante, la segunda una visita a la tan dramática diáspora cubana y el tercero, una antología para leer a puerta cerrada.

Mil de fiebre
Juan Andrés Ferreira
Literatura Random House
652 páginas

Aunque cada vez las editoriales sean más temerosas de publicar novedades voluminosas, algunas son capaces de pasar su cuerpo grande por las grietas. Bien hecho. Las novelas tienen que extenderse lo que tengan que extenderse y punto. Así queden gorditas. La condición, eso sí, es que sean tan buenas que hagan que el lector le apueste a pasar un tiempo largo con ellas. Esta novela del uruguayo Juan Andrés Ferreira, Mil de fiebre, es uno de esos libros musculosos, tanto que las editoriales le temían a su carnudo manuscrito; sin embargo, una vez Random House apostó por él en 2018, no ha dejado de ser leída y comentada. Ahora es una de las novedades de la casa editorial en Colombia.

Es una novela maximalista y ambiciosa: los personajes y las historias derivan en otros personajes e historias que a su vez se derivan en otros y estos en otros… y así. También llega a ser hiperrealista, pues abundan los detalles y las descripciones de elementos reales, aunque se confunden con otros inventados por el autor. La tensión sexual es evidente, sin llegar a teñir el libro de erótico, y hay interesantes cambios en los formatos narrativos y estilísticos a lo largo de la novela. Es un estilo vertiginoso y arriesgado en el que encuentro parecidos al de Roberto Bolaño.

Como digo, es una historia con varios personajes, pero hay dos de los que se deriva todo: Luis Bruno, periodista deportivo que después de creer que tenía una vida normal empieza a tener trastornos de conducta, y Werner Gómez, joven escritor de la región de Salto, en Uruguay, quien se propone escribir la gran novela salteña, se construye y se cree la mentira de que es una figura admirada, está obsesionado con un escritor húngaro que no se sabe si existe y descarga en las páginas de Mil del fiebre algunas de las entradas de su Blog, La telaraña de Werner. Los dos personajes son presentados alternativamente en cada capítulo. Parecería que ellos no tienen nada en común, sólo su lugar común de nacimiento —la ciudad de Salto—, y, sin embargo, les empiezan a pasar cosas parecidas.

El libro está dividido en tres partes y ciento diez capítulos cortos que facilitan la lectura. Quizás la tipografía sea más pequeña de lo que me hubiera gustado, pero resulta evidente que es una estrategia para no hacerlo más voluminoso. La portada es extraña pero llamativa: la figura de una entidad de la tradición tibetana budista que se llama Mahakala. Representa la transmutación de algunas emociones mentales. Aunque no es un libro budista, ni mucho menos, la trama sí habla de confusiones mentales y transmutaciones; además, el autor tiene mucho interés en el budismo y lo practica.

Juan Andrés Ferreira es un periodista joven —tendrá un poco más de cuarenta años— muy reconocido en Uruguay. Ésta es su primera novela. En las fotos no parece que sea muy gordo. Tal vez musculoso.


Como polvo en el viento
Leonardo Padura
Tusquets
669 páginas

Sigamos con novelas voluminosas, como la más reciente del cubano Leonardo Padura: Como polvo en el viento. Es, como la novela que les presenté arriba, ambiciosa: se atreve a darle importancia de protagonista y con gran calado a una docena de personajes, cada uno desde una ciudad distinta en el mundo. ¿Por qué? Porque lo que quiere Padura de esos personajes es que den cuenta de la diáspora cubana desde los años 80 hasta el presente. Asunto difícil, no sólo por la profundidad de sus implicaciones, sino porque el cubano, ganador del Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015, se atrevió a escribirla en La Habana, donde reside, y eso implica enfrentar a una sociedad a la que le duele mucho el tema. Por otro lado, es sabido que los viajes no son fáciles con un pasaporte cubano y es así como en la breve nota de agradecimientos al final del libro, Padura agradece a muchos amigos a través de quienes conoció lugares que él no pudo visitar.

En esta novela conocemos a los miembros de El Clan, un grupo de amigos que van destapando sus secretos a través de los cuales Padura va dando cuenta de las felicidades y miserias del exilio. El autor, maestro también de la novela policíaca, también introduce acá elementos de suspenso, investigación y sorpresa: lo mucho que hay por resolver luego del embarazo, la desaparición de una de los miembros de El Clan y el aparente suicidio de otro de ellos.

La historia comienza cuando una neoyorquina de ascendencia cubana descubre una fotografía que remueve su pasado y obliga a revolver los fondos de la vida. La contraportada del libro resume de una manera muy bella lo que sigue: “Como polvo en el viento es la historia de un grupo de amigos que ha sobrevivido a su destino de exilio y dispersión. ¿Qué ha hecho la vida con ellos, que se habían querido tanto? ¿Cómo los ha cambiado el tiempo? ¿Volverá a reunirlos la fuerza de los afectos? ¿O sus vidas son ya polvo en el viento?”


La puerta que no se puede abrir. Antología.
Varios autores
Panamericana Editorial
267 páginas

Difícil que alguien que haya abierto un libro en su vida pueda haber resistido la tentación de comparar ese acto con una puerta que se abre. El ejercicio también es válido con ventanas y claraboyas. En todo caso, en el bellísimo prólogo que escribió Alejandro Alba García para esta antología, dice respecto de las puertas: “Dos imágenes facilitan esa metáfora: el mecanismo de la bisagra (esa página que gira) y el acto de apertura (ese libro que se abre)”.

Ya quedó claro, pues, que esta antología editada por Alejandra Sanabria Zambrano habla de puertas. Pero de puertas cerradas. En realidad, pocas cosas tan inquietantes como esos lugares en los que el paso está franqueado, pasadizos a los que no podemos acceder porque alguien les puso llave. Para este libro fueron seleccionados once escritores del Perú, Portugal, Cuba, Argentina, Nicaragua, Venezuela y Colombia que se preguntaron por esas puertas misteriosas: Afonso Cruz, Legna Rodríguez Iglesias, Carlos Chernov, Jacqueline Goldberg, Fanny Buitrago, Antonio Orlando Rodríguez, Lina María Pérez, Carlos Garayar, Octavio Escobar Giraldo, María del Carmen Pérez y Miguel Luna. Además, si uno abre el libro —que nunca tiene llave—, se encontrará también con unas ilustraciones magníficas de Andrés Rodríguez.

*Mauricio Arroyave, periodista, lector caprichoso y frustrado librero, @mauroarroyave. Canal de Youtube El Ojo Nuclear.

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