El teatro puede enseñarnos una forma de democracia que nace desde abajo. En la democracia como en el teatro, el espectador es un sujeto político” Antonio Negri.

Doris, Hernán, Rosita, Orlando, Luis… y treinta y tres personas más conformaron un grupo de lideresas, líderes y miembros del grupo motor del Programa de Desarrollo con Enfoque Territorial-PDET que, en el Valle del Guamuez, atendieron la invitación de la Alianza Iniciativa de Mujeres Colombianas por la Paz -IMP-, Asociación Víctimas con Futuro del Placer-ASVICONFU-, Asociación Agroindustrial ASOGROVIC-, Asociación los Ángeles-ASOANGELES, y la Asociación Ayudando con el Corazón-ADACO para retomar el trabajo realizado en sus nueve núcleos veredales, con el fin de promover y divulgar el Pacto Municipal para la Transformación Regional del PDET y explorar caminos para armonizar y articular sus diferentes iniciativas con el Plan de Desarrollo Municipal.

Las actividades que se desarrollaron en el marco del proyecto: “Fortalecimiento de capacidades de organizaciones locales en municipios de Bajo Putumayo -Valle del Guamuez- para la convivencia y la reconciliación” que el Fondo Multidonante, a través del programa de las Naciones Unidas para el sostenimiento de la paz, destinada a las organizaciones  de la sociedad civil, contempló tres momentos: uno de debate y diálogo entre el grupo, otro de réplica en sus comunidades y el último de teatro-foro.

El PDET, más que una realidad nueva del municipio, es una nueva forma de describir su realidad y, más allá de las diferencias, se trató mirarlo desde la construcción de lo común. Desde 1986 y cada cuatro años, los candidatos y candidatas a  alcalde municipal proponen y escuchan de sus electores soluciones y peticiones a las necesidades insatisfechas, de salud, educación, saneamiento ambiental y agua potable, situación que se repitió  en el  diálogo entre candidatos-candidatas y actores en el teatro-foro que cerró la jornada.

Más que insistir en las causas y las consecuencias de la falta de Estado en los territorios rurales, este escrito pretende resaltar la coherencia de una disposición a conformar mediante el trabajo intelectual- inmaterial- una fuerza transformadora  compuesta  por todos los sectores poblacionales que participaron en la elaboración del Pacto Municipal.

Dentro del proceso de elaboración de las más de cuatrocientas  iniciativas del PDET, las formas antagónicas y homogéneas de ver los diferentes problemas pusieron en común su capacidad de transformación y cooperación.

Personas indígenas, afros, colonos, campesinos, desde sus múltiples formas de acercamiento a los temas de mujer y género,  así como, desde sus diferentes expresiones de acuerdos de género, lograron  discutir y  reconocer el valor del trabajo inmaterial de las mujeres y su aporte a la economía municipal. 

La riqueza y la diversidad que implica la suma  de las singulares formas de construir territorio por parte de resguardos, zonas de reserva campesinas, propiedad colectiva afro y campesinado se manifiestan como lo común en el marco de la reflexión sobre el Esquema de Ordenamiento Territorial (EOT),  desde donde surge la idea del territorio municipal como el lugar donde se desenvuelve la vida y de donde se extraen los recursos necesarios para el sustento y el progreso de todos los habitantes. La  discusión  de ordenación del territorio se da bajo la premisa que el mundo rural y el mundo urbano constituyen una sola unidad. Para que las actividades del campo sean productivas, hay que incorporar muchos bienes y servicios producidos en el casco urbano.   

La unidad de acción desde las singularidades frente al pilar de reconciliación, convivencia y construcción de paz se manifiesta bajo la forma de iniciativas como la apertura  de una emisora institucional comunitaria, la construcción de casas de la justicia, programas de justicia móvil y la implementación de un centro de convivencia desde donde se elabore de manera abierta el concepto de lo común: la paz territorial.

Antonio Negri nos dice que “el teatro puede enseñarnos una forma de democracia que nace desde abajo. En la democracia como en el teatro, el espectador es un sujeto político”. Pues bien, lo que sucedió  después de agotados los dos primeros momentos, fue que  se creó un nuevo espacio público mediante el teatro-foro. Bajo la dirección del  actor Juan Ángel, se fue transformando el pensamiento en acción, los participantes en autores, actores y público a la vez y los espectadores en participantes activos del acontecimiento de diálogo; las necesidades discutidas se convirtieron en teatro, y el teatro en un gran diálogo entre candidatos-candidatas a la alcaldía municipal  y el  público.

*Carlos Mendoza, arquitecto urbanista y defensor de los derechos humanos.     

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