Señor Presidente Gustavo Petro, ¡el deporte colombiano necesita un cambio!

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Le solicito en nombre de la niñez y la juventud colombiana, que elija en la nueva o el nuevo Ministro del Deporte, una persona que lidere el cambio que el deporte colombiano necesita.

(Lea también: En natación también “hay futuro si hay verdad”)

Señor Presidente Gustavo Petro, el nombrar al Dr. Álvaro Leyva Durán como canciller, al economista José Antonio Ocampo Ministro de Hacienda, a la Dra. Patricia Ariza Ministra de Cultura, y a la economista Cecilia López Ministra de Agricultura, nos muestran las altas exigencias en formación profesional, experiencia, y ejemplo de vida, que deberán tener las personas nombradas por usted para liderar los cambios que el país necesita. En esa misma senda de exigencia, le solicito en nombre de la niñez y la juventud colombiana, que elija en la nueva o el nuevo Ministro del Deporte, una persona que lidere el cambio que el deporte colombiano necesita.

El filósofo griego Demócrito de Abdera (460 AC-370 AC) en una de sus frases célebres decía que “Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa”, y eso es lo que está pasando en la sociedad colombiana y de oídas en el deporte. El ejemplo es aquel funcionario que se enriquece robándose lo público, aquel funcionario que usando su posición se une con el empresario y ayuda a desfalcar las instituciones por ganarse una tajada del contrato,  aquel que lidera o apoya cambios en las leyes o reglamentos para beneficiar a un tercero, o aquel que tiene el poder para nombrar personas en cargos dentro de la institución, y lo hace, pero a cambio de una parte de los honorarios o salario, prestaciones y demás ingresos del trabajador. ¡ladrones!

Señor Presidente, el paso de COLDEPORTES a Ministerio del Deporte para nosotros los padres de deportistas en formación solo fue un cambio de nombre, con más presupuesto y más burocracia, lo digo desde la visión de la disciplina de la natación carreras, pero igual puede extrapolar a otras modalidades y sus disciplinas.

Las Ligas y Federaciones han dejado de ser instituciones democráticas, como lo exige la Constitución Nacional en su artículo 52, y han pasado en la práctica, a ser instituciones tomadas, donde no hay independencia de poder entre los órganos de administración, control y disciplina (son lo mismo), con la indiferencia de los órganos de dirección. Los dirigentes se comportan como dictadores atornillados al poder con falsos apostolados ocupando cargos que se dicen ad honórem, no he encontrado ningún soporte legal donde se obligue a que estos cargos no tengan remuneración económica, y dudo, salvo algunas excepciones se cumpla la definición de la RAE del termino ad honórem:” Que se hace sin retribución alguna de manera honoraria, por solo la honra”.  Estos dirigentes no presentan su declaración de renta a la entrada ni cuando se retiran o los retiran de los cargos muchos años después, no dan claridad cómo se sostienen y como sostienen sus familias.

La dirigencia deportiva de las Ligas y Federaciones hay que profesionalizarla, en Colombia hay universidades con programas en administración y gerencia deportiva, pero son profesionales que requieren remuneración. No puede seguir sucediendo que se llegue a un cargo de presidente de una Federación, ente que regula el deporte en su modalidad, con un curso de 40 horas en administración deportiva, muchos de ellos de muy baja calidad.

Las Ligas y Federaciones se han convertido en instituciones de “amigos, parceros, casi hermanos”, y sin gerencia.

El Ministerio del Deporte una vez teniendo el conocimiento de posibles anomalías en estas instituciones, no actúa, apoyándose en la autonomía, el derecho a la libre asociación o que son entidades que se rigen por el derecho privado, desconociendo que estas entidades reciben dineros públicos.

El Comité Olímpico Colombiano también es una entidad que se nutre de los dineros públicos, que pasa a las Federaciones para sus eventos del ciclo olímpico sin exigencia alguna apoyado en la autonomía de las Federaciones, quiere decir que la palabra autonomía impide los controles entre el Ministerio del Deporte, Comité Olímpico Colombiano (con otro presidente “ad honórem”) y las Federaciones. ¿Señor Presidente, cuál autonomía cuando es dinero público el invertido?, lo que debe haber es seguimiento y control.

Hay persecución en el deporte para los que piensan diferente, se consideran enemigos y son borrados del deporte, ¡ser destruidos!

(Texto relacionado: Atlántico sin su mejor nadadora en Juegos Deportivos Nacionales 2023)

Señor Presidente, los Juegos Intercolegiados son eventos para deportistas del Sistema Nacional del Deporte que estudian y no para estudiantes, sus finales nacionales parecen replicar campeonatos nacionales interligas de federaciones, y prueba de ello es que la mayoría por no decir todos los que llegan a las finales, son deportistas federados, es solo revisar la lista de entrenadores asistentes a la final nacional y son de Ligas deportivas, ¿si es un evento para estudiantes dónde están los profesores de deportes y educación física de los colegios?

Señor Presidente, la participación del Ministerio de Educación con sus colegios es nula, con lo cual se deben hacer cambios en estos juegos que exija que su organización sea entre el Ministerio del Deporte y el Ministerio de Educación. Lo dice la Constitución Nacional de Colombia: La educación es un derecho con responsabilidad del Estado, la familia y la sociedad, y el deporte en sus manifestaciones recreativas, competitivas y autóctonas hace parte de la educación (art. 67 y 52).

El aporte económico del Estado al deporte debe ser equitativo y en función de su impacto social, hace unas semanas el señor Ministro de Deporte Guillermo Herrera Castaño resaltaba el aporte de 2.500 millones de pesos a 8 automovilistas, entre ellos un máster, cuando a la natación nacional la apoyan con 500 millones anuales.

Los protocolos de aprovechamiento económico de los escenarios deportivos en el país está mal aplicados y están acabando  con los clubes deportivos que son la célula del Sistema Nacional de Deporte, es obligatorio el aprovechamiento económico pero también en estos escenarios se cumple una función social que debe ser vista por el Estado, por ejemplo: el señor Javier Suárez Alonso subdirector del IDRD hoy,  y director en su alcaldía está acabando  los clubes deportivos con estos cobros, y el futuro lo mostrará. Cobrarles el uso de escenarios puede ser, pero con una compensación económica que reduzca su costo por impacto social en la comunidad, por logros y programas en el deporte.

Señor Presidente, la mayoría de los entrenadores de los clubes deportivos del país están en una condición crítica, trabajan por horas y sin contrato, sin estabilidad laboral, sin seguridad social, sin sueldos dignos, lo cual se evidenció en la pandemia por la COVID-19 cuando tuvimos entrenadores sin ingresos y muertes en el desamparo.

Los institutos y secretarias del deporte del Estado abusan de los entrenadores, les hacen contratos con pagos por honorarios por unos meses y cuando estos vencen deben esperar hasta meses por uno nuevo, tiempo en el cual quedan desprotegidos, pero trabajando en el mismo proyecto porque no pueden abandonar al deportista, si paran se pierde el proceso. ¡Trabajan gratis por varios meses!

Los deportistas de alto rendimiento pasan años y años representando el país, algunos son profesionales en áreas del conocimiento que nunca ejercen por practicar su deporte, viven de los apoyos del Estado, y se los quitan a la menor baja de nivel deportivo, pero en el retiro quedan desamparados porque no se es profesional por haber ido a una universidad, lo que hace a un profesional es la praxis. Ellos deberían poder practicar su deporte y ser guiados profesionalmente para ejercer sus carreras profesionales una vez se retiren, de no hacerse perdonen el término por fuerte, pero se convertirán en parásitos del dinero público.

Señor Presidente, en el país muchos padres están desescolarizando sus hijos y pasándolos a la educación virtual con la esperanza o la ilusión que sean grandes deportistas y dediquen más tiempo a entrenar que a estudiar, los niños y jóvenes del país deben contar con el apoyo de la ciencia, que les muestre su probabilidad de éxito en el deporte y no dejar esto al azar, los colegios con enfoque deportivo pueden ser la solución. He sido testigo de los resultados y en muchos son frustración para los padres y daño académico a los jóvenes en un deporte sin metas. 

Señor Presidente, necesitamos ampliar a los colegios del país su programa de alcaldía 40×40, pero articulado al Sistema Nacional del Deporte, hoy en Bogotá este programa sigue vigente con diferente nombre: con el Alcalde Peñalosa se llamó TEC (Tiempo Escolar Complementario) y con la Alcaldesa Claudia López JEC (Jornada Escolar Complementaria).

Los eventos internacionales que realiza el país y requieren grandes obras deben ser una oportunidad para dejar grandes escenarios, pero no la oportunidad de corruptos para quedarse con el dinero del Estado, como sucedió en los Juegos Deportivos Nacionales Ibagué 2015 donde se robaron hasta los recursos para las piscinas y en Ibagué su gran figura María Clara Román Mantilla la convirtieron en una paria en busca de donde entrenador hasta que decidió irse del Tolima al Valle.

Señor Presidente, lo anterior argumenta el por qué necesitamos un Ministro del Deporte curtido que haga los cambios que el deporte necesita.  

(Le puede interesar: Los deportistas de Bogotá indignados con Claudia López)

*José Fernando Botero Gonzalez, padre de Sebastián y la nadadora Valentina, ingeniero químico y dueño de dos records Guinness en la organización de catas de bebidas alcohólicas

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