Una lectura de Trump: Siempre demasiado y nunca suficiente

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Siempre demasiado y nunca suficiente. Cómo mi familia creó al hombre más peligroso del mundo
Mary L. Trump
Indicios (Ediciones Urano)
224 Páginas

¿Recuerda cuándo fue la última vez que lloró?, preguntó la periodista Yolanda Ruiz en su programa radial al entonces candidato presidencial, Germán Vargas Lleras. ¡Qué preguntas tan chimbas!, contestó displicente. Yolanda Ruiz replicó con su acostumbrada elegancia y asertividad: ¿Sabe qué doctor Vargas Lleras?, con esas preguntas se conoce la personalidad de los candidatos, porque los candidatos presidenciales son personas y esas personas son las que toman las decisiones.

La idea de que los electores conozcamos al ser humano que está detrás del candidato es muy importante, porque aunque no sea definitiva para dar un voto, sí da pistas de lo que será su gestión, de la manera cómo recibirá críticas y aplausos y, en general, de la calidad humana de quien regirá los destinos de miles de personas.

Tomemos el ejemplo de Donald Trump, presidente de los Estados Unidos. ¿Qué hubiera pasado si, lejos de las pasiones partidistas y electorales, los ciudadanos estadounidenses se hubiesen tomado el tiempo para descubrir la verdadera personalidad de su candidato? El libro que hoy dejo en la estantería de La Línea del Medio es una exploración de esa personalidad presidencial por parte, nada más y nada menos, que de una sobrina suya, Mary L. Trump. Se llama Siempre demasiado y nunca suficiente. Cómo mi familia creó al hombre más peligroso del mundo y en él la autora utiliza sus conocimientos como psicóloga para estudiar a su tío. Y algo debe conocer, no sólo por su cercanía familiar, sino porque tiene un doctorado del Derner Institute of Advanced Psychological Studies.

Como es fácil de suponer con ese título, el hoy presidente de los Estados Unidos no sale muy bien librado. Más allá de contar la historia de su familia para descifrar el proceder de su tío, el libro dedica párrafos enteros a describir patologías y oscuros secretos familiares que van desde la sicopatía hasta trastornos de personalidad dependiente y discapacidad de aprendizaje. Hay varias cosas muy impresionantes. Les cuento sólo algunas:

–           Mary Trump describe el comportamiento de su tío como el resultado de la educación que recibió de una familia problemática: “Ninguno de los hermanos Trump salió ileso de la sociopatía de mi abuelo y de las enfermedades de mi abuela, tanto físicas como psicológicas”, anota.

–           Describe al abuelo Trump como un hombre rígido, sin sentimientos, cruel, a quien sólo le interesaba acrecentar su enorme fortuna. Asegura que ese estilo desalmado, sumado a la ausencia de la madre, afectó profundamente la conducta de su descendencia: el hoy presidente, dice, “sufrió privaciones que lo dejarían marcado de por vida”.

–           Mary Trump también describe al presidente como narcisista y mentiroso, características que ella cree que, mezcladas con su ambición de poder, son una amenaza para la salud, el tejido social y la seguridad económica no sólo de Estados Unidos, sino del mundo. En cuanto a su relación con la verdad de los hechos, asegura que para el hoy mandatario el relato siempre ha importado “más que la verdad, que era fácilmente sacrificada, especialmente si una mentira hacía que la historia sonara mejor”. Y remata: Donald Trump es un “mentiroso impúdico, vendedor experto y creador de imágenes públicas”.

–           El libro se refiere a dos características muy peligrosas pero muy evidentes en el comportamiento del inquilino de la Casa Blanca: su misoginia y un sentido de masculinidad siempre alerta y a la defensiva: “En las comidas familiares, Donald hablaba de todas las mujeres que consideraba feas y gordas o de los hombres, normalmente más hábiles y poderosos que él, a los que llamaba perdedores, mientras que mi abuelo, Maryanne, Elizabeth y Robert, le reían las gracias”.

–           Revela que Donald Trump le pagó a un amigo para que presentara sus exámenes de admisión a la universidad y que la trampa tuvo éxito. Al graduarse, empezó a trabajar en Trump Management y fue nombrado vicepresidente de varias compañías familiares. El relato también asegura que, aprovechando la enfermedad de Alzheimer de su padre, Trump intentó “redactar un codicilo al testamento de mi abuelo que pondría a Donald en completo control de los bienes de Fred, incluyendo el imperio y todas las propiedades, después de su muerte”.

Así que vuelvo y me pregunto: ¿qué hubiera pasado si, lejos de las pasiones partidistas y electorales, los estadounidenses se hubiesen tomado el tiempo para descubrir la verdadera personalidad de Donald Trump, la descrita por su sobrina en este libro? ¡Pues me temo que nada, por lo menos nada distinto a lo que pasó! Estamos en la democracia de los caprichos, la irracionalidad y las rabias e igual volvería a ganar Trump.

*Mauricio Arroyave, periodista, lector caprichoso y frustrado librero, @mauroarroyave. Canal de Youtube El Ojo Nuclear.

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