Una persona perfecta

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Una persona perfecta
Jaime Arracó Montoliu
Seix Barral
151 páginas

Saturnino, el protagonista de la novela que hoy dejo en las estanterías de la Biblioteca de La Línea del Medio, es una persona perfecta. Lo dice él. Los demás lo ven como un drogadicto, un mal hijo, un enfermo mental. ¿Cómo son las personas imperfectas o, más inquietante aún, las perfectas?

Una persona perfecta, del escritor español radicado en Bogotá, Jaime Arracó Montoliu, cuenta la historia de un muchacho de 18 años, Saturnino Freixa Santcliment, de quien desde la primera página sabemos que ha sido diagnosticado con esquizofrenia. Su padre se lo echa en cara como la vergüenza que es para él, con la decepción de quien espera íntimamente que otro llene sus vacíos. Es que su padre ve a Saturnino como un proyecto fallido, un fracasado: descubrió desde muy pronto que su hijo nunca reforzará sus ideas distorsionadas sobre la masculinidad, el amor o el éxito social. Su madre, por otro lado… ¿cómo definirla?: “Si mi madre no sabe algo y tú tampoco, el ignorante eres tú. Si no entiende lo que le cuentas, la culpa es tuya. ¿Cómo podría querer a alguien así? La mujer de la negativa como punto de partida”, escribe Saturnino en su diario.

A través de un diario, monólogos y recuerdos, en esta novela asistimos a un recorrido vertiginoso por los entresijos vitales de un niño vulnerable, y luego, de un joven preso de las drogas, del desenfreno y de una vida generosa que ya no puede saciarle. Un Saturnino que siente que adentro suyo habitan varias expresiones de él mismo, que cuando camina muchos Saturninos lo cuestionan y respiran a su lado. Pero él se sabe complejo, insondable, maravilloso y está pagando un precio alto por ello: pánico, dolor, desamor y desbalance.

Con una prosa sin barroquismos, Arracó Monteliu hace una deconstrucción tenaz de la vida familiar y social de tantos muchachos que fueron concebidos bajo la absoluta ignorancia de lo que significa ser padre. Es un autor profundo y cuidadoso. Tanto en ésta como en su anterior novela (Los años queman, Rey Naranjo Editores) hay una profunda reflexión sobre la juventud, las relaciones familiares, las drogas y los desbalances emocionales. Arracó se permite extensas reflexiones y, por lo tanto, exige una lectura atenta y sin afanes. Logró una novela visceral a la que se le nota trabajo y estructura, que afecta el estómago y provoca más preguntas que respuestas: es que quizás el lector pueda sorprenderse al encontrar que también con él vive un Saturnino que tiene muchas preguntas que hacerle a su padre —si es que lo conoce— y que hay cosas que ha tenido que callar, simplemente para que nadie diga que no es una persona perfecta.

“Una persona perfecta” es una kafkiana carta a un padre, un ajuste de cuentas doloroso, un forcejeo entre sujetos que se aman y se odian, personas que habitan varios cuerpos. ¿O será, tal vez, entre todos los seres que conviven en uno solo?

*Mauricio Arroyave, periodista, lector caprichoso y frustrado librero, @mauroarroyave. Canal de Youtube El Ojo Nuclear.

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