Venezuela: el día después

0
55

WP Post Author

La elección de hoy impactará a Venezuela, no solo en lo atinente a la representación en estados y municipios, también lo hará a nivel internacional en función de la conducta de los observadores.

El lunes 22 los venezolanos – y el mundo – sabremos cuál fue el resultado de las elecciones municipales y regionales. Conoceremos si el gobierno revalidó o no los cargos ejecutivos que tiene en gobernaciones y alcaldías o si quienes se le oponen aumentaron sus posiciones o sus votos. Terminado ese evento electoral, quedan los análisis y la preparación para los eventos que vendrán.

(Lea también: Actuación extemporánea en Miranda)

Conforme a lo dispuesto en el Estatuto de la Transición, la Asamblea Nacional del 2015 finaliza su gestión la primera semana de enero, salvo que una decisión política de ese cuerpo prorrogue ese plazo por más tiempo. En paralelo, si esa fuere la decisión, en la primera sesión que celebrarían los diputados prorrogados deberán convenir quién ocuparía la presidencia del parlamento y, por ende, sustituiría a Juan Guaidó – si esa fuera la decisión – pues debe saberse que toda presidencia parlamentaria en Venezuela tiene duración anual y no es, a pesar de lo que algunos quieren hacer creer, vitalicia hasta el cese de la usurpación.

Asimismo, el 10 de enero se cumpliría para quienes participaron en la elección presidencial de mayo del 2018 el tercer año del señor Maduro ejerciendo la Presidencia de la República, lo que, conforme al artículo 72 de la Constitución, abriría el lapso de un año para solicitar su revocatorio, que éste se active y se realice a más tardar el 10 de enero de 2023 para, si es revocado, realizar treinta días después que ello sea proclamado la respectiva elección presidencial.

Estos dos últimos eventos obligarán al Consejo Nacional Electoral a resolver otro problema.

(Texto relacionado: Elecciones en Venezuela)

Fuera de nuestro país se encuentra más del 25% de los ciudadanos con capacidad para votar en las elecciones nacionales y en los referendos. A quienes fuera de las fronteras permanecen se les ha privado de ejercer su derecho como si no fueren ciudadanos venezolanos y ésa es una situación que es menester resolver. Tanto derecho tienen en participar ratificando o revocando eventualmente al señor Maduro como si fuera una elección nacional y eso es menester reclamarlo.

Respecto de éstas por cierto, ese mismo 25% de ciudadanos que afuera está carece de representación parlamentaria. Muy pocos de quienes internamente hacen política hablan, se preocupan o les representan y esa situación debe ser resuelta, fungiendo como gestores o impulsores de ese cambio constitucional quienes actúen de manera diferente. Desde afuera, ciertamente es muy difícil impulsar el cambio, pero por algún punto se debe comenzar.

La elección de hoy impactará a Venezuela, no solo en lo atinente a la representación en estados y municipios, también lo hará a nivel internacional en función de la conducta de los observadores. Adicionalmente, los resultados afectarán de una u otra manera las discusiones de la Mesa Mexicana de Negociación. Nos quedará a los ciudadanos – los que votaron y los que no – evaluar los mismos pues, salvo que la oposición saque menos votos que en los últimos comicios de similar naturaleza o menos cargos de los obtenidos en los mismos, no se podrá afirmar que fue derrotada.

(Le puede interesar: Colombia y los médicos venezolanos)

Quedará por ver finalmente, con cargo a lo que ocurra, el papel de la abstención, por una parte y por la otra, de su efectividad.

*Gonzalo Oliveros Navarro, Magistrado del Tribunal Supremo de Justicia. Director de Fundación2Países @barraplural

Autor

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here