Las víctimas colombianas del régimen venezolano

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BOG28. CÚCUTA (COLOMBIA), 25/08/2015.- Cientos de colombianos cargan sus pertenencias por el río Táchira desde Venezuela hacia el sector La Parada (Colombia) hoy, martes 25 de agosto de 2015, en Cúcuta (Colombia). Un grupo de 42 colombianos deportados de Venezuela y que entró hoy a Colombia por el departamento de La Guajira (norte) se suma a los 1071 ciudadanos que hasta ayer habían salido del vecino país por Cúcuta, informó Migración Colombia. El pasado 19 de agosto los pasos entre el departamento de Norte de Santander (Colombia) y el estado de Táchira (Venezuela) fueron cerrados por orden de las autoridades venezolanas tras un ataque de presuntos contrabandistas contra militares de ese país, que dejó tres uniformados y un civil heridos. EFE/Mauricio Dueñas Castañeda

El profesor Ronal Rodríguez describe la instrumentalización, los engaños y el maltrato de la población colombiana bajo el régimen chavista.

Según los datos oficiales, han retornado unos 500.000 colombianos que vivían en Venezuela por la emergencia humanitaria compleja, una cifra que desde 2018 repiten las autoridades colombianas pero que fácilmente pudo ser duplicada en los dos últimos años ante el agravamiento de la situación en el hermano país. No obstante, se estima según los últimos datos de nuestros consulados en Venezuela, antes de cerrar en 2019, que aproximadamente 3.400.000 compatriotas permanecen en territorio venezolano. A pesar de la crisis, Venezuela continúa siendo el país que más alberga colombianos en el exterior.

La Revolución Bolivariana desarrolló una política que fue de la instrumentalización a la estigmatización de la población colombiana residente en Venezuela. En los años 2003 y 2004, el chavismo expidió cédulas a los colombianos para que pudieran participar a favor de Hugo Chávez en el referendo revocatorio que pretendía sacarlo del poder. Los colombianos, gracias a la “Misión Identidad”, nombre del programa que les otorgó el documento, se convirtieron en una de las principales canteras electorales de la Revolución Bolivariana.

En los años de las vacas gordas, el chavismo incluyó a estos colombianos cedulados en los programas sociales, aprovechando su caudal electoral para establecer una relación clientelar. Eran los años en que era mejor ser pobre en Venezuela que en Colombia. Pero, cuando fue imposible sostener el modelo económico y se pasó de la relación clientelar a la extorsiva, los colombianos, al igual que un número importante de los sectores populares, fueron tomando distancia del chavismo.

Aquellas zonas donde vivía la población colombiana fueron cambiando de símbolo político; donde antes ganaba el chavismo todas las elecciones, poco a poco se empezó a votar por la oposición. Se especula que una parte importante del crecimiento electoral de la oposición entre los años 2012 y 2013 ocurrió en las zonas con importante presencia de la población de origen colombiano.

Es precisamente entre 2013 y 2015 que el discurso del chavismo hacia la población colombiana cambia y es irónicamente durante los primeros años de gobierno del hijo de Teresa, una migrante colombiana, que la revolución les da la espalda a los colombianos. Nicolás Maduro desarrolló un discurso agresivo contra la nación colombiana durante el 2014 y los primeros meses de 2015, responsabilizó a dicha población por el crecimiento de la inseguridad y culpó al contrabando de extracción del desbarajuste económico.

Paralelamente, cuando los colombianos residentes en Venezuela fueron a renovar su cédula, la cual se vence cada 10 años, descubrieron que no se les había otorgado la nacionalidad. A la gran mayoría se les negó la renovación y muchos quedaron en condición de irregularidad. Eran los años del pico y cédula para poder comprar productos de la canasta básica y así, no sólo se les quitaba el reconocimiento, sino se limitaba su capacidad para poder comprar y acceder a bienes y servicios en un país que se hundía en la inflación y el desabastecimiento.

En el segundo semestre de 2015 las cosas cambiaron de forma dramática. Las denominadas Operaciones para la Liberación del Pueblo, las llamadas OPL, política del régimen para supuestamente enfrentar la criminalidad, reportaban en los medios oficialistas la muerte de criminales en acciones de resistencia a la autoridad y no dudaban en señalar la nacionalidad colombiana, como suele ser usual en algunos enfoques xenofóbicos de seguridad.

Hoy, gracias a ejercicios como el del Observatorio Venezolano de Violencia, quienes hacen el seguimiento a las muertes violentas, se sabe que en los últimos cuatro años – 2016, 2017, 2018 y 2019 – han fallecido 23.265 personas por resistencia a la autoridad. Ello explica por qué hoy el sistema de las Naciones Unidas señala al Estado venezolano, al régimen chavista y sus autoridades, al Presidente de la República y a los Ministros del Interior y Defensa, como responsables de la violación sistemática de los derechos humanos.

Surge la pregunta: ¿cuántos nacionales colombianos han fallecido en los últimos años en Venezuela a manos del régimen de Nicolás Maduro? La responsabilidad no recae únicamente sobre la dictadura chavista; finalmente, ya hoy se está develando la verdad de la Revolución Bolivariana.

Al Estado colombiano también le cabe responsabilidad en la protección de sus nacionales en el exterior; en lugar de ello, desde el Gobierno, se ha promovido una política de desamparo de los colombianos en Venezuela. No sólo se perdieron los consulados, sino que se ha actuado con desidia para establecer un sistema que le permita a los nacionales recurrir a algún instrumento de protección en Venezuela.

Si quiere saber más, escuche el podcast Esto no es una frontera, es un río.

*Ronal F. Rodríguez, @ronalfrodriguez, profesor e investigador del Observatorio de Venezuela de la Facultad de Estudios Internacionales, Políticos y Urbanos de la Universidad del Rosario.

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