Fue el que presentó ayer en Caracas Mark Lowcock, Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, al finalizar la visita que hizo a Venezuela para evaluar la situación humanitaria en el país.

En él se afirma entre otras cosas lo siguiente:

“Durante mi primera visita a Venezuela, he visto cómo las mujeres, los hombres, los niños y las niñas comunes se enfrentan cada día a retos abrumadores para sobrevivir. Millones de personas no pueden acceder al mínimo de alimentos, agua y atención médica. La situación continúa deteriorándose.

(…) Una enorme contracción económica exacerbada por la hiperinflación ha provocado una situación difícil para la gente común en todo el país.

He observado que el sistema de salud está al borde del colapso y que muchos hospitales carecen de la infraestructura básica de agua y electricidad. Los pacientes hospitalizados, muchos de los cuales ya están gravemente enfermos, corren un alto riesgo de perder la vida a causa de las nuevas infecciones que están adquiriendo mientras están en el hospital, ya que no es posible realizar una limpieza y desinfección básica. Todo esto se ve agravado por la falta de medicamentos y la escasez de médicos y enfermeras para administrarlos. Las enfermedades prevenibles, como el paludismo y la difteria, han vuelto con mucha fuerza.

En mis reuniones con funcionarios de alto nivel del Gobierno de Venezuela y miembros de la Asamblea Nacional, encontré una voluntad común de abordar la situación humanitaria. Sólo una solución política puede detener el sufrimiento en Venezuela (…)”

La situación descrita por el señor comisionado adjunto ratifica la descomunal crisis que afecta a Venezuela, la cual debería obligar a quienes ocupan posiciones de poder, y también –por qué no decirlo- a quienes aspiran a ocuparlas, diseñar mecanismos que permitan enfrentar y resolver la situación que nos afecta.

Mientras la dirigencia política dedique sus esfuerzos a criticarse recíprocamente, sin aportar soluciones reales y efectivas a la situación, ésta continuará deteriorándose y los venezolanos desilusionándose.

Gonzalo Oliveros Navarro, @barraplural, magistrado del Tribunal Superior de Justicia, refugiado en Colombia, presidente de AsoVenezuela

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here