Frío análisis. Las cifras son solo eso, pero, cuando se trata de seres humanos, detrás de ellas hay, en alguna medida, sentimientos.

Es un hecho cierto que en Colombia se está acentuando una xenofobia antivenezolana que afecta también a los que en el país se llama retornados, es decir, colombianos que se radicaron en Venezuela y que, por la actual circunstancia que nos afecta, han regresado a su tierra de origen.

Aún cuando los números no lo evidencien, existe la percepción de que los venezolanos llegaron a Colombia a quitarle trabajo a los nacionales del país. Basta preguntar en la calle a cualquier hijo de vecino, para que la respuesta surja natural.

Obvia quien la emite una cifra que seguramente desconoce. Según afirma el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en el informe denominado “Tendencias Globales. Desplazamiento Forzado 2018”, 7.816.500 colombianos, han sido desplazados con motivo de la violencia que afecta al país. Según dicho informe, esta cifra es las más alta del mundo y la misma es cerca de cinco veces superior a la de migrantes venezolanos que a Colombia han llegado producto de la situación que afecta a Venezuela, puesto que según informare el día de ayer el director de Migración Colombia, la misma alcanza a 1.771.237 venezolanos, dentro de los cuales no están los más de quinientos mil retornados que a Colombia han llegado.

Seguramente, quizás por descuido, alguno afirmará que esos venezolanos han privado de trabajo a los nacionales pero, si se parte de ese principio, lo mismo pueden afirmar los nacionales de los países donde se encuentran los desplazados colombianos respecto de ellos. Lo cierto es que, en el caso colombiano y en el venezolano, los desplazados no lo somos por gusto. Es consecuencia de las circunstancias de cada país.

Así las cosas, el tema en el cual todos debemos incidir no es en el trabajo que se desplaza; es –a nuestro juicio- en el de la creación de empleos. Los empresarios colombianos, tal como se infiere de lo señalado por un alto representante del Banco de la República el pasado año, tienen en tal sentido una deuda social con el país.

Corresponde a las autoridades crear las condiciones para que la empresa privada florezca y, a los empresarios, ser audaces ante un mercado como el local. Así no habrá excusa alguna respecto de desplazamiento laboral.

*Gonzalo Oliveros Navarro, Magistrado del Tribunal Supremo de Justicia, Presidente de AsoVenezuela, @barraplural

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