Nuevo rumbo. Bolivia, la hija dilecta de El Libertador, eso ha decidido.

Luego de un año de realizadas las elecciones presidenciales en las cuales Evo Morales pretendió reelegirse, prevalido de una sentencia del Tribunal Constitucional del país que contrarió lo decidido por los ciudadanos en una consulta directa, que fueron anuladas con la anuencia del último policía de la constitución – en nuestros países tercer mundistas, la Fuerza Armada- el partido que siempre le postuló retornará al gobierno de la mano de quien fuere ministro de economía del señor Morales.

A diferencia de lo que ha ocurrido en Venezuela, la gestión gubernamental de éste tuvo buenas cuentas que mostrar. Su país progresó económicamente y ese rédito fue cobrado el pasado domingo por quien habrá de ocupar el Palacio Presidencial. Lo hizo en primera vuelta para que no quedare lugar a dudas.

Pero el resultado electoral deja otras lecturas relativas a la oposición perdedora.

A la distancia resulta incomprensible que quien fuere beneficiario de la anulación del pasado año – el expresidente Carlos Mesa – hubiere tenido competidores internos en esta oportunidad. En el fondo, ésta era una segunda vuelta diferida, pero la oposición boliviana así no lo comprendió y vimos a expresidentes y presidentes en ejercicio, compitiendo por el mismo mercado electoral, no dudo que con la estupefacción de quienes aspiraban un cambio en ese país.

Esa conducta opositora, con especial referencia al papel de la señora Presidente de ese país durante la transición, merece un comentario especial.

Hemos sostenido que quien esa función ejerce no debe competir en los primeros comicios devenidos de la misma. Ponemos siempre el ejemplo de Rómulo Betancourt y quienes le acompañaron en la Junta Revolucionaria de Gobierno venezolana de 1945 quienes, por decreto, establecieron que ninguno aspiraría a la presidencia en los comicios que ellos condujeren. La decisión de la señora Presidente de aspirar a ocupar la primera magistratura y su posterior retiro pocas semanas antes de las elecciones, cuando el daño estaba ya hecho, son una lección para todos.

Seguramente alguno desde ya señalará que el triunfo del señor Arce – el candidato ganador – implica el retorno preeminente a la vida política boliviana de Evo Morales. Seguramente será así, mas dificulto que sea en el mismo papel de Perón cuando el señor Cámpora le hizo el trabajo en la Argentina de los setenta. Ciertamente todo es posible mas, si ponemos como ejemplo lo que está ocurriendo en el país gaucho y previamente pasó en Ecuador, es muy posible que ello no ocurra y Evo, si tiene esa intención, se quede con los crespos hechos.

Probablemente la posición de Bolivia respecto de Venezuela y el asunto presidencial cambiará. Uno aspira que, de ello ocurrir, coaligue esfuerzos con la actual postura argentina y no sea más radical.

Lo ocurrido en Bolivia es una lección a la distancia que debemos estudiar.

*Gonzalo Oliveros Navarro, Magistrado del Tribunal Supremo de Justicia. @barraplural

1 COMENTARIO

  1. Unas palabras del Libertador estando en su lecho de muerte: CUANDO SEC4E LOS PARTIDOS Y SE CONSOLIDE LA UNIÓN ENTONCES YO BAJARÉ TRANQUILO AL SEPULCRO….Simón Bolivsr

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