Puntos rojos. Así se llaman en Venezuela los sitios cercanos al centro electoral que el chavismo ha instalado en las últimas elecciones, tendentes, por una parte, a controlar la asistencia de los votantes al mismo y, por la otra, a servir como disuasivo de comparecencia a éste por parte de sus adversarios.

Dicha práctica es una de las que sus adversarios han criticado acerbamente ante las autoridades comiciales pero ya han anunciado estas últimas que, para las parlamentarias, previstas para diciembre próximo se mantendrá, lo que suma puntos a la anunciada abstención.

Leo en las redes, seguramente para sorpresa de algunos, que un procedimiento similar se implementará en las elecciones presidenciales norteamericanas próximas a celebrarse. En efecto, según se afirma en una cuenta de Twitter de un galardonado periodista venezolano, el señor Presidente Trump ha urgido a sus copartidarios a reclutar voluntarios para hacer presencia en los centros de votación y ser “vigilantes” del proceso. Así entonces, los puntos rojos, color del Partido Republicano, a Estados Unidos llegaron.

En el fondo, dicha práctica, de implementarse, no es sorprendente. En efecto, quienes presenciamos por los medios el debate Trump-Biden de la semana pasada no dejamos de recordar la posición del Presidente tendiendo sombras respecto del resultado electoral, lo cual creo es la primera vez que ocurre en el gran país del norte.

Por lo que se refiere a nuestros connacionales, cuando menos una parte de ellos afirma que entre la actuación personal del Presidente Trump y la de Hugo Chávez existe mucha similitud. Quienes eso opinan y como ciudadanos americanos votan seguramente respaldan al contendor del primero y, por tanto, lo harán por Mr. Biden. Para el otro grupo, el respaldo que el Presidente Trump ha dado a la Asamblea Nacional y al Presidente Guaidó les lleva a afirmar que tal parecido no existe y, por el contrario, sus integrantes son acérrimos fanáticos del actual ocupante del Salón Oval.

Lo cierto es que repetir en ese país prácticas que los venezolanos hemos visto en nuestra tierra destinadas a generar la inhibición del voto como mecanismo de cambio sin duda alguna en nada ayudan a rechazar la similitud que se propone.

El resultado de las elecciones presidenciales que, en menos de un mes, habrán de celebrarse en los Estados Unidos – como no había ocurrido en mucho tiempo – impactarán la geopolítica mundial, dado que no es lo mismo un Trump que un Biden al timón de los asuntos norteamericanos, ni para ellos ni para el resto del mundo.

En todo caso, corresponderá a los ciudadanos de ese país, personalmente o por correo – a pesar de las observaciones que respecto de ese mecanismo el señor Presidente tiene – resolver su situación. El resto del mundo – cree uno – será un espectador preocupado por lo que allá ocurra.

*Gonzalo Oliveros Navarro, Magistrado del Tribunal Supremo de Justicia. @barraplural

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here