El ámbito internacional ha permitido ver esta semana algunas situaciones interesantes.

En Bolivia, tal como lo comentamos en columnas precedentes, ganó el señor Arce, mas lo importante fue una declaración de éste, posterior a la victoria, en la cual, al referirse a su antiguo jefe Evo Morales, afirmó que ahora el presidente sería él (Arce). Una suerte de mensaje a García que quizás traerá algún conflicto interno.

Días después, en Montevideo, se produjo un hecho inusual. Dos senadores anunciaron su retiro, acordado entre ellos y simultáneo. El asunto carecería de importancia si éstos no fuesen dos expresidentes que se han adversado ideológicamente toda la vida en ese país.

La sesión de despedida de ambos – Pepe Mujica y Julio María Sanguinetti – tuvo la característica de que compañeros y adversarios por igual ponderaron la conducta de quienes, a retiro de la actividad pública – que no de la política – , pasan. A quienes hemos observado como en nuestro países se ha hecho imposible que, entre adversarios, existan coincidencias y, adicionalmente, se dirijan palabras generosas, un acto como ése nos produjo extraordinaria emoción.

Seguidamente el centro de atención fue España.

La extrema derecha que, desde hace dos años, venía arrinconando al Partido Popular, planteó un voto de censura a los efectos de proponer el nombre de su portavoz como nuevo presidente del gobierno, a sabiendas que carecía de los votos para lograrlo. Su objetivo, por supuesto, no era el que jurídicamente correspondía según la moción, sino el liderazgo de la derecha española. Lamentablemente para ellos – y muy bueno para la democracia de ese país – el señor Casado, líder del Partido Popular, se desmarcó de ese extremismo, arrimándose hacia el centro como desde meses atrás le solicitaba su compañero el presidente autonómico gallego Feijoo. Seguramente esa decisión le redituará al igual que lo hará para España.

Para regresar a América, los candidatos estadounidenses a ocupar el Salón Oval celebraron su último debate.

Aparte de los temas internos americanos, en el ámbito internacional, se refirieron a Corea, Europa, Irán China y Rusia, presumo que dejando un agrio sabor en algunos que creen que el problema venezolano es tema focal del tema norteamericano. Si lo es, fueron realmente discretos al respecto. En el debate, de nuestra región solo fue asunto tratado lo atinente a la migración, respecto del cual Mr. Biden afirmó que el otro había separado a más de quinientos niños de sus padres y Mr. Trump le replicó que las cárceles donde estaban las construyó el gobierno precedente.

Mientras situaciones como esas pasan en el mundo, en nuestro país, gracias a la gestión que desde hace años ocupa Miraflores, un señor General afirma en video transmitido por las redes que debemos prepararnos para cocinar con leña ante los problemas que impiden hacerlo – digo yo aquí – tal como la democracia nos acostumbró. Así, en pleno siglo 21, cuando hasta carros eléctricos hay, los venezolanos avanzamos a paso de vencedores hacia la edad de las cavernas y los causantes de ese desastre ni se sonrojan.

*Gonzalo Oliveros Navarro, Magistrado del Tribunal Supremo de Justicia. @barraplural

1 COMENTARIO

  1. ¿Y según usted? Honestamente. ¿Quién es el causante del desastre? ¿El chavismo? ¿Estados Unidos con el bloqueo? ¿La oposición pidiendo más sanciones? La fácil es echarle la culpa a Maduro o a Chávez, claro. Eso es precisamente lo que Estados Unidos y la oposición busca. Definitivamente si no se está rendido a los intereses gringos y la oligarquía no tiene el poder, entonces el pueblo no tiene derecho a cocinar con gas. ¿Le parece correcto eso?

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